El próximo 21 de marzo, Bilbao se convertirá en el punto de encuentro para una manifestación contra el racismo, en el marco del Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia. Esta movilización, organizada por la Asanblada Antirrazista, comenzará a las 12.00 horas en la plaza Corazón de María. Al mismo tiempo, Iruñea albergará otra manifestación convocada por la Plataforma Antirracista, que también dará inicio a las 12.00 horas en la plaza de Merindades, antes de recorrer el centro de la ciudad hasta llegar a la plaza del Castillo, donde se leerá un comunicado.
Las organizaciones detrás de estas acciones han destacado en una rueda de prensa que el racismo no es un problema superado, sino que sigue latente en nuestras sociedades, adoptando formas estructurales e institucionales. En este sentido, se ha denunciado que en Navarra la discriminación racial se presenta en diversos ámbitos de la vida cotidiana, siendo uno de los más visibles el acceso a la vivienda. Muchas personas migrantes y racializadas se enfrentan a barreras significativas para alquilar, así como a precios más elevados y condiciones precarias.
Además, el acceso al empadronamiento, un derecho fundamental, se ha convertido en un proceso complicado debido a la burocracia, lo que limita el acceso a derechos básicos como la sanidad, la educación y la protección social. La Plataforma Antirracista también ha señalado que el racismo estructural afecta al mercado laboral, donde las oportunidades se distribuyen de manera desigual en función del origen o la situación administrativa de las personas. Esta problemática es especialmente evidente en sectores como el trabajo del hogar y de los cuidados, predominantemente ocupados por mujeres migrantes.
Otro punto crítico mencionado es la legislación vigente, como la Ley de Extranjería, que contribuye a crear categorías diferenciadas de ciudadanía y perpetúa la precariedad laboral y la explotación. Las organizaciones convocantes han enfatizado la importancia del derecho al empadronamiento, que será el eje central de la movilización que se llevará a cabo en Donostia el 22 de marzo.
La XXIX Martxa anual contra el Racismo y la Xenofobia, organizada por SOS Arrazakeria Gipuzkoa, Medicusmundi Gipuzkoa y la Coordinadora de ONGD de Euskadi, comenzará a las 11.30 horas en el mercado de Trintxerpe, en Pasaia, para finalizar en el Boulevard donostiarra alrededor de las 13.00 horas. Este evento contará con el apoyo de 47 colectivos, y su lema central será “Sin padrón no existo”, una demanda para implementar criterios comunes que garanticen el derecho al empadronamiento.
Las organizaciones han manifestado su compromiso con una sociedad que priorice los derechos de todas las personas. Invitan a la ciudadanía a unirse a la marcha, subrayando que es esencial y nuestra responsabilidad colectiva. Con este lema, pretenden visibilizar la barrera que representa el padrón municipal, que impide a miles de personas acceder a derechos fundamentales. El objetivo es hablar de aquellos vecinos y vecinas que quedan invisibilizados ante la administración.
Se recordó que en 2025, EUDEL propuso la creación de criterios comunes para facilitar el empadronamiento de personas en situación de exclusión. Por lo tanto, las organizaciones exigen su implementación en toda Euskadi. Entre sus principales peticiones, destacan que se requiera flexibilidad y transparencia por parte de los ayuntamientos, así como una protección efectiva para los colectivos más vulnerables. La falta de padrón es considerada una condena a la exclusión sanitaria, jurídica y social.
A lo largo de la rueda de prensa, se ha resaltado que un padrón real es crucial para garantizar una sociedad inclusiva, y es también una forma de erradicar el mercado ilegítimo de venta de padrones. Se considera que es un derecho y un deber que debe facilitarse para gestionar adecuadamente los recursos sociales y fomentar la convivencia en los municipios.
Las organizaciones presentes han hecho un llamado a familias y a la ciudadanía en general para que se unan a estas movilizaciones, ya que este es un momento propicio para encontrarse y visibilizar un compromiso hacia una sociedad más justa e inclusiva. La participación activa en estas marchas constituye un paso significativo en la lucha contra el racismo y la xenofobia, reafirmando el valor de la solidaridad y la igualdad en nuestra sociedad.































































































