El litoral de Gipuzkoa está experimentando en estos días uno de los fenómenos naturales más impresionantes: las mareas vivas. Este fenómeno se origina por la alineación del sol, la tierra y la luna durante la luna nueva y la luna llena, que en esta semana ha generado pleamares y bajamares más pronunciadas de lo habitual. Aunque este fenómeno se repite mensualmente, es en marzo y septiembre cuando se observan sus efectos más extremos debido a los equinoccios, lo que provoca que las cotas mareales alcancen máximos y mínimos que dejan al descubierto áreas costeras normalmente sumergidas.
Este martes, las mareas alcanzaron en la primera mitad del día picos de 4,5 metros y mínimos de 0,5 metros, alterando notablemente el paisaje costero. Durante la bajamar, se pudo ver el fondo marino mientras que la pleamar cubrió zonas de la costa que habitualmente no se ven afectadas por el agua. Esta transformación del entorno ha atraído la atención de bañistas y paseantes, quienes han podido disfrutar de las vistas inusuales que ha ofrecido la playa.
En Donostia, el Ayuntamiento de San Sebastián ha decidido aprovechar esta ocasión para realizar una nueva recogida de piedras en la playa de Ondarreta. Además, se ha procedido a devolver al arenal del Antiguo 90 toneladas de arena que habían sido retiradas en agosto acompañadas de cascotes. Esta iniciativa busca no solo mejorar la estética de la playa, sino también garantizar un espacio más seguro y atractivo para los visitantes.
Los bañistas han podido observar de primera mano esta nueva imagen de la playa, que, sumada a la bajamar, ha dejado estampas singularmente bellas. En la zona oeste de la playa, cerca del Tenis, un gran manto de piedras y rocas ha quedado expuesto, llegando casi hasta la isla Santa Clara. En el otro extremo, la presencia de piedras sobre la arena ha permitido ver de forma insólita el Pico del Loro, ofreciendo a los visitantes un paisaje diferente y digno de contemplar.
A medida que avanza el día, el mar irá recuperando su nivel habitual, y para la pleamar de las 18.34 horas, que se espera alcance casi los cinco metros, se desvanecerá esta escena que ha maravillado a muchos. Mañana, habrá una nueva oportunidad para disfrutar del espectáculo de las mareas vivas, especialmente con la bajamar programada para las 12.58 horas, lo que permitirá que más personas puedan apreciar este fenómeno natural en todo su esplendor.





























































































