La aclamada actriz Gemma Cuervo ha fallecido este sábado a la edad de 91 años, según han confirmado fuentes cercanas a la familia. La noticia ha sido recibida con gran tristeza, y en un comunicado, la familia ha expresado su dolor: «Con enorme tristeza comunicamos el fallecimiento de nuestra madre, la actriz Gemma Cuervo, tan querida y admirada por todos».
Para rendir homenaje a su legado, la capilla ardiente se abrirá este domingo en el Tanatorio de la Paz en Tres Cantos, a partir de las 10 de la mañana. La última aparición pública de Cuervo tuvo lugar a finales de noviembre, donde sorprendió al público en el programa ‘La Revuelta’, acompañando a su hija Cayetana Guillén Cuervo, quien estaba promocionando su nuevo podcast.
La actuación de Gemma fue inesperada, pero logró arrancar un aplauso unánime del público. David Broncano, presentador del programa, se mostró visiblemente emocionado por la aparición de la actriz, comentando: «La sorpresa más bonita aquí, no me esperaba esta aparición». Cayetana, por su parte, se refirió a la salud de su madre, mencionando que «le costaba un poco respirar».
Originaria de Barcelona y nacida el 22 de junio de 1936, cuentaba con una trayectoria que abarcaba más de seis décadas en el mundo de la interpretación. Gemma Cuervo se convirtió en un rostro familiar gracias a su participación en teatro, cine y televisión, logrando una conexión especial con varias generaciones de espectadores. Creció en un entorno artístico, siendo hija del actor Fernando Cuervo, y desde joven mostró interés por la actuación, formándose en arte dramático antes de iniciar su carrera profesional en los años sesenta.
Su carrera como actriz comenzó en el teatro, donde participó en diversas compañías y representó obras de autores clásicos y contemporáneos. Con el tiempo, su presencia se hizo notar en la televisión, donde alcanzó un gran éxito a partir de 2003 con su personaje de Vicenta Benito en la popular serie ‘Aquí no hay quien viva’. Este papel, junto a los de otras actrices como Mariví Bilbao y Emma Penella, la convirtió en un ícono de la comedia española.
Las escenas que compartió con sus compañeras dejaron una marca indeleble en la cultura televisiva, y sus personajes, conocidos como «las supernenas», se convirtieron en un fenómeno entre los espectadores. Tras el cierre de la serie, continuó trabajando en el equipo en ‘La que se avecina’, interpretando a Mari Tere, lo que reafirmó su estatus en la industria.
A lo largo de su extensa carrera, Gemma Cuervo demostró una notable versatilidad, alternando con éxito entre papeles dramáticos y cómicos. Su contribución al teatro y la televisión ha dejado una huella significativa en la cultura audiovisual española. En sus últimos años, aunque había disminuido su presencia en los medios, mantuvo un perfil discreto en redes sociales, donde se le podía ver compartiendo versos y mensajes de apoyo durante la pandemia.
En una entrevista en el podcast ‘Animales humanos’, Cuervo reveló su conexión con el País Vasco, mencionando que su familia materna era de Oñati. Esta raíz vasca se refleja en su apellido, siendo su nombre completo María Gemma Cuervo de Igartua. La actriz visitó la localidad para conocer sus orígenes, describiéndola como «preciosa».
Su fallecimiento marca el fin de una era en el ámbito de la actuación, dejando un legado que perdurará en la memoria colectiva. La comunidad artística se une en su recuerdo, celebrando la vida de una mujer que ha sido un pilar en el mundo del espectáculo. Su amor por la interpretación y su dedicación a la profesión seguirán inspirando a futuras generaciones de artistas.





























































































