La decisión de cerrar las urgencias pediátricas en el Hospital Bidasoa, implementada en abril del año pasado, ha provocado un creciente descontento social que ha trascendido las fronteras de Gipuzkoa. Esta reorganización, llevada a cabo por Osakidetza, eliminó el servicio de urgencias pediátricas en la comarca, trasladando los casos a San Sebastián. Ahora, diferentes entidades, incluida la Asociación Urgencias Pediátricas Bidasoa y varios ayuntamientos, como el de Bera en Navarra, están alzando su voz para alertar sobre un deterioro en la calidad del servicio que obliga a muchas familias a desplazarse de urgencia hacia el Hospital Donostia.
La portavoz de la Asociación, Tania Conejero, ha expuesto la difícil situación que enfrentan los residentes de Irun y Hondarribia tras casi un año sin servicio pediátrico. Según Conejero, aunque Osakidetza afirma que hay once de las doce plazas de pediatría cubiertas, la realidad es que muchas jornadas son parciales o están sujetas a excedencias y bajas sin sustitución. Esto provoca que los padres se enfrenten a largas esperas de varios días al intentar pedir cita, ya que en el PAC los niños no son atendidos por especialistas, sino por personal general que ha recibido capacitación breve. Esto, inevitablemente, lleva a muchas familias a desplazarse al hospital de la capital.
La población afectada es considerable, ascendiendo a aproximadamente 20.000 menores si se considera la movilidad de una comarca que incluye a Bortziriak y Hendaia. La asociación denuncia una «falta de equidad territorial», comparando la situación en Bidasoa con otras comarcas vascas como Goierri o Alto Deba, donde, a pesar de tener poblaciones menores, mantienen los servicios de urgencias pediátricas. Conejero recuerda que antes del cierre, el Hospital Bidasoa atendía entre 25 y 30 avisos diarios, de los cuales solo un 0,8% se derivaba, lo que demuestra que la mayoría de las urgencias se resolvían con eficacia sin saturar el hospital de Donostia.
El descontento ciudadano se traducirá en nuevas movilizaciones en las próximas semanas, siendo marzo un mes clave para intensificar las reivindicaciones. Además de las concentraciones semanales que se realizan los miércoles en varios centros de salud de la comarca, la Asociación tiene planeada una manifestación el 28 de marzo frente al Hospital Bidasoa. A nivel institucional, la comparecencia ante el Parlamento Vasco, prevista para los meses de abril o mayo, será un paso significativo. En esta ocasión, la Asociación presentará una moción que exija soluciones concretas, resaltando que las infraestructuras prometidas para 2027 o 2028 no atienden a la urgencia de los casos actuales.
La problemática del cierre también ha alcanzado a la comarca navarra de Bortziriak, donde municipios como Bera y Lesaka dependen del Hospital Bidasoa debido a un convenio entre el Gobierno de Navarra y el Gobierno Vasco. El alcalde de Bera, Aitor Elexpuru, ha confirmado que el pleno municipal aprobó una moción reclamando “la restauración inmediata del servicio de urgencias de pediatría”. Elexpuru ha señalado que la comunidad ha tomado conciencia de la gravedad del problema tras reuniones con plataformas ciudadanas, lo que ha motivado al consistorio a presentar quejas ante la dirección de la OSI Bidasoa y Osakidetza. El primer edil también ha expresado su intención de “actuar políticamente” frente al Ejecutivo foral para revisar el cumplimiento del convenio y garantizar que la calidad del servicio para sus vecinos no se vea afectada por decisiones administrativas ajenas a su comunidad.
La situación actual refleja un importante desafío en la atención sanitaria en la comarca, lo que pone de manifiesto la necesidad de una revisión integral del sistema de salud en la región. Las movilizaciones y las acciones de protesta seguirán siendo una constante hasta que se logren respuestas efectivas para las familias afectadas, quienes demandan soluciones que aborden de manera urgente sus necesidades.





























































































