El Eibar no pudo extender su exitosa racha de victorias en casa, al empatar 0-0 contra el Burgos en Ipurua, rompiendo así una serie de seis triunfos consecutivos. Aunque ambos equipos llegaban en buena forma, el encuentro fue inicialmente muy equilibrado, con escasas oportunidades de ataque durante los primeros compases.
En los primeros 15 minutos, las ocasiones fueron raras, destacando un tiro de Arbilla que se fue desviado tras tocar en un defensor del Burgos. La prudencia predominaba en el juego, lo que hizo que ambos equipos mostraran un respeto mutuo evidente, lo que limitaba las acciones ofensivas efectivas.
A pesar de algunas insinuaciones, como un cabezazo de Javi Martón que se perdió por la derecha, el juego se mantuvo bastante estático. En el minuto 43, el Eibar tuvo una gran oportunidad cuando Martón disparó con fuerza, pero Cantero, el portero rival, realizó una espectacular parada. Aunque el equipo local controlaba el balón, su dominio no se traducía en goles.
En la segunda mitad, el Burgos salió con más intensidad y generó algunas acciones peligrosas en el área del Eibar. Esto llevó a Beñat San José, entrenador del Eibar, a realizar cambios estratégicos, introduciendo a Jon Bautista y Garrido para intentar aportar más mordiente al ataque. Estos cambios parecieron dar resultado, ya que Adu Ares tuvo la mejor ocasión del partido con un potente disparo que fue nuevamente atajado por Cantero.
El Eibar se negaba a rendirse y en el minuto 86, Arbilla volvió a amenazar la meta burgalesa con un tiro libre, pero el marcador no se movió. A pesar de su esfuerzo, el equipo local tuvo que conformarse con un empate en un partido que, aunque dejó oportunidad para el análisis, también mostró la casta de ambos equipos.






























































































