Los gobiernos central y vasco continúan en conversaciones para el traspaso de competencias que aún no se han transferido a Euskadi. Este proceso incluye demandas significativas por parte del Ejecutivo de Imanol Pradales, que abordan la gestión de los aeródromos de Hondarribia, Loiu y Foronda. Aunque se espera que ambas partes se reúnan en Madrid para discutir estos temas, las posiciones parecen estar distantes y existen obstáculos para alcanzar un acuerdo pronto.
Recientemente, el Gobierno Vasco recibió una respuesta de Madrid a las solicitudes que había enviado hace un mes, durante la última reunión del foro bilateral sobre el traspaso de Aeropuertos. Según informan fuentes cercanas al asunto, el contenido de este documento no ha satisfecho a la administración de Lakua, que expresa su sorpresa ante un retroceso en las negociaciones. «En la reunión anterior, había un tono de apertura, y ahora, el retorno nos ha dejado desilusionados», señalaron fuentes anónimas que consideran que se han dado «pasos atrás» en la posibilidad de gestionar de forma conjunta los tres aeródromos vascos.
La consejera María Ubarretxena, quien actúa como representante principal en estas negociaciones, ha manifestado su descontento. «El viernes, al recibir la contrapropuesta del Gobierno central, nuestra sorpresa fue mayúscula, ya que echa por tierra todas nuestras expectativas», afirmó. Ubarretxena enfatizó que no aceptarán un acuerdo que no les otorgue poder de decisión, y aseveró que «preferimos no llegar a un acuerdo que sea desfavorable». Su postura firme resalta la necesidad de que cualquier pacto sea beneficioso para Euskadi.
A pesar de las tensiones, el diálogo entre ambas administraciones sigue activo. El objetivo es alcanzar un consenso que permita a Euskadi participar en la gestión, conectividad y competitividad de sus aeródromos. En la reunión previa, celebrada el 16 de febrero, el Gobierno Vasco había entregado una serie de propuestas que ahora parecen haberse frustrado. Estas incluían la necesidad de decidir sobre inversiones, tasas y conectividad de los aeropuertos vascos.
Además, se ha demandado un papel activo en las inversiones aeroportuarias en el marco del DORA, el documento que regula las inversiones en aeropuertos españoles de 2027 a 2031, el cual será aprobado en septiembre. Según la propuesta de Aena, se prevé una inversión de 41,8 millones de euros en el aeropuerto de Hondarribia durante los próximos cinco años.
Las fuentes consultadas afirmaron que asistirán a la reunión con el Ministerio de Transportes, manteniendo una actitud conciliadora. «Vamos a la reunión con la intención de buscar el beneficio de los tres aeropuertos vascos», comentaron. Sin embargo, dejaron claro que no aceptarán «mercancía averiada», tras expresar su desilusión por el cambio de tono de la última propuesta. «Pensábamos que todo estaba encarrilado, pero el último documento recibido ha generado una nueva frustración», lamentaron.
La consejera ha reiterado su disposición a negociar y ha expresado su esperanza de que el Gobierno central no obstaculice los intereses de Euskadi. «Iremos a la Subcomisión Aeroportuaria con las manos y los oídos abiertos, y con una plena voluntad de acuerdo», afirmó Ubarretxena, quien también solicitó que se tomen en cuenta las propuestas del Gobierno Vasco.
Por otro lado, la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, ha adoptado una postura opuesta. Afirmó que se está «avanzando» en las conversaciones y que podría haber un acuerdo, aunque admitió que no satisfará completamente a ninguna de las partes. Garmendia considera que es posible constituir un órgano bilateral donde el Gobierno Vasco pueda expresar sus prioridades y propuestas.
En relación con otro tema de interés, el Puerto de Pasaia, Garmendia ha mostrado una postura más cautelosa. Ha expresado su desacuerdo sobre la propuesta de desclasificar el interés general de esta infraestructura, argumentando que podría poner en riesgo miles de empleos. «No es beneficioso para Pasaia ni para Gipuzkoa que se deje de considerar de interés general», afirmó, destacando la importancia de garantizar inversiones y proyectos en el puerto.
Ambas administraciones continúan en un proceso complicado, donde las expectativas y realidades deben encontrar un punto de encuentro que beneficie a Euskadi y sus intereses. A medida que se acercan a la cita en Madrid, la atención se centra en si lograrán avanzar hacia una gestión más efectiva de sus aeródromos y puertos.





























































































