La reciente celebración de la 40ª edición de los Premios Goya se llevó a cabo entre febrero y marzo, marcando un evento significativo para el cine español. Este año, dos representantes de Gipuzkoa, José Ramón Soroiz y Nagore Aranburu, fueron los protagonistas al recibir galardones en las categorías de Mejor Actor Protagonista y Mejor Actriz de Reparto, respectivamente. Soroiz fue reconocido por su actuación en Maspalomas, mientras que Aranburu brilló en Los domingos, una producción que también logró varios premios, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección para Alauda Ruiz de Azúa.
Soroiz, cuya carrera en televisión abarca varias décadas, ya había sido nominado anteriormente y contaba con una serie de premios a su nombre, incluyendo la Concha de Plata. Su interpretación de Vicente, un hombre que enfrenta sus temores sobre la homosexualidad, fue aclamada tanto por la crítica como por el público. Agradeció a los directores de Maspalomas, Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, por haberle ofrecido un papel que, según sus propias palabras, fue «el de su vida».
Antes de recibir su galardón, Soroiz compartió un emotivo momento con su compañero Kandido Uranga, quien también estaba nominado. Su discurso comenzó con un guiño humorístico, haciendo alusión a la fama del Goya. “Quiero dedicar este Goya a todos los que se han alegrado al recibirlo”, expresó, dedicando su triunfo a todos los Vicentes del mundo, lo que provocó un cálido aplauso del público.
Por su parte, Nagore Aranburu, originaria de Azpeitia, celebró su victoria de forma efusiva, pidiendo a su madre que abriera el champán en su hogar. Su papel como la madre superiora en Los domingos ha sido uno de los más destacados de su carrera. Este es su segundo Goya, ya que anteriormente había sido reconocida por su actuación en Querer, un filme que aborda temas de abuso emocional en el matrimonio. Su trayectoria ha estado marcada por múltiples colaboraciones con Alauda Ruiz de Azúa, y ha ganado reconocimiento en el ámbito del cine y la televisión en el País Vasco.
Durante su discurso, Aranburu no solo agradeció al equipo detrás de Los domingos, sino que también dedicó su galardón a sus hijos y a su esposo, el actor Anartz Zuazua. El reconocimiento a su trabajo refuerza su estatus como una de las actrices más destacadas del cine vasco.
El evento fue un éxito en términos de representación de Gipuzkoa, ya que el cine de la región abarcó más de un tercio de las 45 nominaciones vascas. Aunque Maspalomas competía con un total de nueve nominaciones, los Moriarti, los directores de la cinta, continúan acumulando premios por sus producciones. Desde Handia en 2018, sus películas han presentado actores que han recibido galardones, consolidando su reputación en la industria.
La gala de este año también fue una muestra de la diversidad y calidad del cine español. Sirat, otra de las producciones destacadas de la noche, se llevó seis premios, reflejando el alto nivel de competencia en el sector. Las categorías técnicas, como la Mejor Música Original y Dirección de Arte, fueron dominadas por esta película, que explora la subcultura de las raves en el contexto del Sáhara Occidental.
El Zinemaldia de Donostia ha mostrado su influencia en el cine español, ya que muchas de las obras premiadas en este festival han continuado su éxito en los Goya. Los domingos y Maspalomas fueron reconocidas en el festival del año anterior, lo que subraya el impacto del certamen en la carrera de las películas que se presentan allí.
En conclusión, la 40ª edición de los Goya no solo celebró el talento individual de actores como Soroiz y Aranburu, sino que también destacó el crecimiento del cine en Gipuzkoa. A medida que las producciones locales continúan ganando reconocimiento, se espera que esta tendencia impulse aún más la industria cinematográfica en la región, abriendo nuevas puertas y oportunidades para los artistas vascos en el futuro.
































































































