El Gobierno de Donostia ha aprobado hoy dos trámites esenciales que facilitan el desarrollo de nuevas promociones de vivienda en la ciudad, específicamente en las áreas de El Infierno y Riberas de Loiola. Esta iniciativa contempla un total de 353 viviendas, una respuesta directa a lo que el alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha descrito como «el principal problema que enfrenta la ciudad: la necesidad de vivienda».
En este sentido, se ha acordado la cesión de dos parcelas en El Infierno a la sociedad pública de vivienda municipal, Etxegintza. Esta entidad se encargará de la construcción de 135 viviendas de protección oficial (VPO) y otras 135 viviendas tasadas, una medida que busca incrementar la oferta habitacional en la localidad.
El alcalde ha enfatizado el compromiso del Ayuntamiento por aumentar la disponibilidad de vivienda tasada, diseñada para atender a la clase media de Donostia, que muchas veces no puede acceder al mercado de vivienda libre pero supera los ingresos requeridos para optar a viviendas protegidas. «Es fundamental que podamos ofrecer alternativas a nuestros ciudadanos», ha señalado Insausti.
Como parte de los esfuerzos por mejorar la situación habitacional, recientemente se aprobó una modificación de la ordenanza que regula este tipo de viviendas, con el objetivo de proteger a los donostiarras y garantizar su acceso a opciones de vivienda asequibles.
En el caso de Riberas de Loiola, el Ayuntamiento ha otorgado al Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco la licencia necesaria para la construcción de 83 apartamentos dotacionales, dirigidos a personas mayores que enfrentan problemas de movilidad y accesibilidad. Esta acción se enmarca dentro de una estrategia más amplia que busca ofrecer soluciones integrales a diferentes grupos de la población.
Además, se ha indicado que estas personas mayores podrán ceder sus viviendas al programa Bizigune, desarrollado por el Gobierno Vasco, lo que facilitará su inclusión en el mercado de alquiler de forma segura para los jóvenes. «De esta manera solucionamos dos problemas a la vez», ha indicado Insausti, quien ha destacado la importancia de esta iniciativa para mejorar la vida de los ciudadanos mayores y ofrecer opciones de alquiler a precios accesibles.
El alcalde ha reiterado que decisiones como las tomadas hoy son parte de un esfuerzo continuo por parte del Gobierno de la ciudad para «avanzar en dar respuestas concretas a problemas reales». La vivienda se ha convertido en uno de los ejes prioritarios de su gestión, buscando siempre soluciones que alivien la situación en la que se encuentran muchos donostiarras.
No obstante, Insausti ha advertido que simplemente promover la construcción de nuevas viviendas no es suficiente. En este sentido, ha propuesto mirar hacia el stock de vivienda existente en Donostia. Para ello, el Consistorio ha puesto en marcha el Observatorio de Vivienda, que ya está recopilando datos que se darán a conocer en un futuro cercano. Con este enfoque, se espera optimizar el uso de las viviendas ya construidas y fomentar una mejor distribución de los recursos habitacionales en la ciudad.
































































































