Las relaciones entre el Gobierno Vasco y la vicepresidenta segunda del Ejecutivo español, Yolanda Díaz, parecen estar atravesando un momento complicado. Durante los últimos meses, el Ejecutivo regional ha encontrado dificultades para avanzar en las negociaciones que permitirían transferir a Euskadi competencias actualmente bajo el control del ministerio de Trabajo y Economía Social, del que Díaz es responsable. Esta situación ha llevado al lehendakari a solicitar a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, que «pusiera orden» en su gabinete, un llamado que resuena especialmente tras los recientes acontecimientos en el Consejo de Gobierno.
La portavoz del Gobierno Vasco, consejera María Ubarretxena, ha expresado su frustración al señalar que han vuelto a encontrarse con inconvenientes para discutir la transferencia del Fogasa (Fondo de Garantía Salarial). Este fondo es uno de los asuntos pendientes en la ‘carpeta’ de la Seguridad Social, tal como se establece en el Estatuto de Gernika. La consejera ha manifestado, de manera más directa que de costumbre, que los altos funcionarios del ministerio de Díaz parecen reticentes a llegar a un consenso. “Debo ser sincera y decir que les veo remolones y que creo que el Estatuto de Gernika es una ley orgánica que tenemos que cumplir”, afirmó Ubarretxena, subrayando la importancia de cumplir con los compromisos establecidos.
El malestar en el Gobierno Vasco es palpable, hasta el punto que la consejera ha mencionado que una reunión previamente agendada con el secretario de Estado, Joaquín Pérez Rey, ha sido cancelada. La justificación presentada a Lakua fue que el número dos de Díaz tenía un viaje previsto para las mismas fechas. Aunque han intentado reprogramar el encuentro, el retraso ha despertado suspicacias en el Ejecutivo vasco, especialmente dado el historial de dificultades en las conversaciones para cumplir el Estatuto. “Están un poquito distantes y nos está costando”, enfatizó Ubarretxena, reflejando la creciente frustración de su departamento.
Consciente de la urgencia de avanzar, la portavoz se ha dirigido incluso al representante de Sumar en el Parlamento vasco, Jon Hernández, solicitando su apoyo para que su partido en Madrid contribuya a facilitar las negociaciones. “Apelo a todos los cargos de Sumar, que se dicen a sí mismos plurinacionales y creen en el Estatuto de Gernika y el autogobierno, para que remen en esa dirección con su partido en Madrid”, declaró Ubarretxena, destacando la necesidad de un respaldo claro.
El tiempo apremia para el Gobierno Vasco, ya que la actual legislatura podría finalizar en cualquier momento y aún queda pendiente el acuerdo sobre las negociaciones más complejas relacionadas con la Seguridad Social. Desde Lakua se argumenta que no se parte de cero en este ámbito, dado que ya se ha comenzado el traspaso de ciertas competencias, como el Seguro Escolar y las prestaciones por desempleo. Sin embargo, la falta de disposición por parte de Díaz y su equipo para facilitar el proceso podría llevar a que las negociaciones se estanquen, dejando los asuntos pendientes hasta que el clima político en Madrid sea más favorable.
La situación también refleja el creciente desencanto dentro del Gobierno Vasco hacia Yolanda Díaz, quien ha sido objeto de críticas por parte del PNV no solo por las transferencias, sino también por la gestión de la huelga de médicos a cargo de la ministra de Sanidad, Mónica García, también de Sumar. Aitor Esteban, presidente del PNV, ha solicitado a Pedro Sánchez el cese de García si no logra resolver el conflicto laboral.
En relación con esta problemática, Ubarretxena ha reiterado la urgencia de que la ministra de Sanidad aborde con seriedad la huelga de médicos. “Esta y no otra debe ser su prioridad. Le pedimos que se siente a negociar y no se levante hasta que esto tenga una solución”, subrayó la portavoz, sugiriendo que si no es capaz de resolver la situación, sería más efectivo traspasar las competencias a Euskadi.
































































































