World Aquatics, la autoridad que regula la natación a nivel internacional, ha decidido permitir que los atletas de Rusia y Bielorrusia compitan nuevamente bajo sus respectivas banderas. Esta resolución llega tras el levantamiento del veto que había sido impuesto en respuesta a la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
La organización comunicó que, conforme a una decisión tomada por su Consejo, se han modificado las directrices que restringían la participación de deportistas de estas nacionalidades en eventos acuáticos durante períodos de conflicto político. Esto significa que los atletas séniores de Rusia y Bielorrusia podrán competir de nuevo como antes, lo que representa un cambio significativo en las políticas de competición.
Desde 2023, los atletas de estas naciones habían estado participando como «neutrales». Sin embargo, la Diputación Foral de Gipuzkoa también ha recordado que se habían permitido competiciones para los jóvenes, quienes ya podían competir portando sus banderas y escuchando sus himnos nacionales. Esta nueva decisión amplía el alcance de la participación a los deportistas de mayor edad, lo que ha generado diversas reacciones en el ámbito deportivo.
El presidente de World Aquatics, Husain Al Musallam, destacó que, «durante los últimos tres años, hemos trabajado para mantener los conflictos alejados de las competiciones deportivas». Este enfoque busca que las piscinas y las aguas abiertas sean espacios de encuentro pacífico para atletas de todo el mundo. Para respaldar esta decisión, la organización realizó más de 700 evaluaciones a deportistas de nacionalidad bielorrusa y rusa, quienes han competido de manera neutral hasta ahora.
Es importante mencionar que, para poder competir con su bandera, los nadadores deberán superar al menos cuatro controles antidopaje consecutivos realizados conjuntamente con la Agencia Internacional de Pruebas. Este proceso asegura unas competiciones más justas y seguras, y se implementa para todos los deportistas que opten por representar a su país. World Aquatics ha informado que tanto Rusia como Bielorrusia recuperan sus derechos plenos de membresía en virtud de su Constitución.
En un contexto relacionado, el Comité Olímpico Ruso anunció que compensará a los deportistas que no pudieron participar en los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina debido al veto. En total, 116 atletas se beneficiarán de esta decisión. En el caso de las competiciones olímpicas, el Comité Olímpico Internacional permitió que los deportistas rusos y bielorrusos compitieran de manera individual, sin bandera ni himnos, siempre que no pertenecieran a cuerpos militares que apoyen la invasión de Ucrania. Hasta ahora, 32 deportistas, 15 rusos y 17 bielorrusos, han competido bajo esta condición.
A diferencia de World Aquatics, el organismo rector del atletismo, World Athletics, ha mantenido las sanciones que impiden la participación de atletas rusos y bielorrusos en competiciones internacionales. La comunidad deportiva espera con interés si esta decisión será replicada en el ámbito del atletismo, ya que, al igual que el caso de la natación, las sanciones fueron impuestas debido a la situación bélica actual.
Los atletas rusos no han competido bajo su bandera desde 2015, cuando fueron vetados por un escándalo de dopaje sistemático. Este veto se amplió posteriormente debido a la guerra en Ucrania, lo que ha dado lugar a un contexto deportivo complicado y lleno de tensiones. La reciente decisión de World Aquatics podría marcar un cambio en esta tendencia, generando un debate sobre la ética y la política en el deporte a nivel mundial.



























































































