En un reciente pleno del Ayuntamiento de Donostia, el PSE ha decidido marcar distancias con el PNV, su socio de gobierno, al respaldar una moción presentada por EH Bildu. Esta moción se opone a la revelación del origen de las personas detenidas en la ciudad. La votación, que tuvo lugar el pasado jueves, se saldó con el apoyo de los ocho concejales de EH Bildu, los cinco del PSE y los dos de Elkarrekin Donostia, mientras que el PNV y el PP votaron en contra.
La portavoz del PSE, Ane Oyarbide, se manifestó «absolutamente en contra» de proporcionar esa información, argumentando que tal medida «solo genera más miedo y rechazo al diferente». Según ella, esto podría dar lugar a un aumento en los delitos de odio. Oyarbide subrayó que la delincuencia no se puede explicar únicamente por el origen de las personas, sino que es resultado de múltiples factores sociales, económicos y estructurales que requieren políticas públicas efectivas y sostenidas.
La concejala también añadió que desvelar el origen de las personas arrestadas «de manera aislada, sin contexto ni análisis» alimenta prejuicios y simplifica causas complejas, favoreciendo la asociación errónea entre inmigración y criminalidad. Este enfoque, según Oyarbide, no contribuye a mejorar la seguridad en la ciudad.
EH Bildu, promotor de la moción, ha cuestionado las acciones del alcalde, Jon Insausti, después del resultado mayoritario en el pleno. La concejala Izar Hernando indicó que la decisión de Insausti, anunciada de forma inesperada, quiebra un consenso tanto en Donostia como en Euskal Herria, abriendo una nueva brecha entre los socios de gobierno.
Hernando también señaló que no hay justificación policial o de seguridad que respalde dicha decisión. Afirmó que esta medida «no ayudará a reducir la tasa de delitos ni a mejorar la percepción de la sociedad sobre la inmigración» y se preguntó por qué Donostia se comporta de manera distinta a otras ciudades como Bilbo, Gasteiz o Iruñea.
El debate sobre la revelación del origen de los detenidos ha suscitado un intenso debate en la sociedad, poniendo de relieve las diferencias de enfoque entre los partidos que componen el Ayuntamiento. En un contexto donde la inmigración y la seguridad son temas cada vez más relevantes, la forma en que se comunican estos aspectos puede tener un impacto significativo en la percepción pública y en las relaciones sociales.
El resultado de esta moción refleja una clara división en el seno del gobierno municipal y plantea interrogantes sobre cómo se gestionarán futuras decisiones relacionadas con la seguridad y la convivencia en la ciudad. La postura del PSE podría ser vista como un intento de tomar una posición más humanitaria en un contexto que muchas veces se ve polarizado.
Con este panorama, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Donostia se enfrentan al reto de abordar de manera efectiva las preocupaciones de la ciudadanía, sin alimentar temores ni prejuicios que puedan agravar la situación social. La resolución de este conflicto podría sentar un precedente en la forma en que se abordan estos temas en el futuro.

































































































