Las obras de la nueva variante soterrada del Topo en el centro de Donostia se encuentran en su fase final, con la apertura prevista para el próximo mes de diciembre. Este proyecto ha requerido un extenso trabajo de urbanización en espacios que han estado ocupados por maquinaria durante años. Uno de los puntos más emblemáticos afectados es el cruce entre las calles Loiola y San Martín, que se urbanizará en un plazo de ocho meses para permitir la peatonalización del tramo de San Martín entre las calles Urbieta y Hondarribia.
La empresa pública Euskal Trenbide Sarea (ETS) ha adjudicado la urbanización de estas calles a la empresa Jaizubia, con un presupuesto de 1,2 millones de euros. Los trabajos comenzarán en aproximadamente un mes y deberán finalizar en febrero o marzo. La finalización de estas obras no obstaculizará el acceso de los usuarios a la futura estación Centro-La Concha a través de la calle Loiola, la cual estará operativa a partir de diciembre.
ETS, dependiente del Gobierno Vasco, tiene como objetivo transformar un área de 3.500 metros cuadrados, en la que ya se ha instalado un cañón de acceso a la estación en la calle Loiola. La urbanización también incluye la transformación de la calle San Martín, que pasará de tener tres carriles para vehículos a ser completamente peatonal en el tramo mencionado, además de contar con un bidegorri para ciclistas.
El plan se desarrolla en colaboración con el Ayuntamiento de Donostia y busca reordenar el espacio urbano para mejorar el entorno en el que se situará el cañón de acceso al Topo. La iniciativa se complementará con la reposición de servicios afectados, como redes de saneamiento y abastecimiento, así como con la renovación del mobiliario urbano y la jardinería. La Copa del Rey es un evento que también genera un gran interés en la ciudad y contribuye a la transformación del paisaje urbano.
Las obras en el área de San Martín son parte de un esfuerzo más amplio para modernizar el transporte en Donostia y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Con la finalización de estas obras y la puesta en marcha de la nueva variante, se espera que el tráfico se reduzca significativamente y se fomente un entorno más amigable para peatones y ciclistas. El ascensor que se está instalando en la calle Easo, esquina con Arrasate, proporcionará acceso directo a la terminal, facilitando aún más la movilidad.
El compromiso del Gobierno Vasco y de ETS con este proyecto refleja una visión integral para un futuro más sostenible y accesible en Donostia. La finalización de la variante del Topo y la urbanización de las calles adyacentes no solo mejorarán la infraestructura de transporte, sino que también enriquecerán la experiencia urbana, alineándose así con las demandas de una población en constante crecimiento y evolución.




























































































