La inauguración de la Vuelta femenina tuvo lugar en Galicia, marcando el inicio de una emocionante competición. A pesar de las adversas condiciones climáticas, la ciclista suiza Noemi Rüegg logró coronarse en la etapa de Salvaterra de Miño, destacándose como la primera líder de la prueba tras su victoria en un exigente sprint en cuesta.
Rüegg demostró su superioridad en el recorrido, superando a competidoras de renombre como Lotte Kopecky y Franziska Koch, quienes llegaban con el impulso de recientes triunfos, incluido el de Kopecky en la París-Roubaix.
La carrera, sin embargo, no estuvo exenta de incidentes. La famosa ciclista Marianne Vos se vio involucrada en una caída que la relegó a un segundo plano en la competencia. Este accidente se produjo a pocas kilómetros de la meta y fragmentó el pelotón en varios grupos, lo que dificultó su recuperación.
A pesar de los esfuerzos de sus compañeras para ayudarla, Vos no pudo reintegrarse al grupo principal en el momento decisivo. Mientras tanto, Rüegg, con una actuación sobresaliente y un despliegue de potencia en sus piernas, logró una victoria contundente, dejando atrás a las favoritas en la etapa.
Con su victoria, Rüegg no solo se posiciona como una fuerte contendiente en la Vuelta femenina, sino que también marca un hito en el desarrollo de la competición. Este evento, que tiene como objetivo promover el ciclismo femenino, continúa ganando popularidad y visibilidad, alentando a nuevas generaciones de ciclistas a unirse a este emocionante deporte.



























































































