Actualizado hace 27 minutos
El 4 de abril, un taxista sufrió una agresión violenta en la calle Pikoketa, según ha revelado Taxi Bidasoa al hacer pública la noticia recientemente. Este ataque, que el Consejo Rector de la asociación califica de «salvaje», no es considerado un incidente aislado, sino que refleja una preocupante tendencia de violencia en las calles.
El ataque ocurrió por la noche cuando el taxista, que se encontraba en servicio, fue objeto de un ataque con un vaso que contenía un líquido lanzado por un grupo de personas. Al bajar del vehículo para confrontarles, fue golpeado de manera «brutal», sufriendo una lesión grave en el ojo izquierdo y una fractura de mandíbula, entre otras heridas. La gravedad de sus lesiones requirió una «intervención quirúrgica urgente».
Un problema creciente
La Policía Municipal de Irun ha iniciado una investigación para identificar a los responsables de este ataque. Sin embargo, el sector del taxi en la zona advierte que esta situación es un síntoma de una creciente violencia que afecta a quienes ofrecen servicios esenciales. Consideran que, en un contexto de impunidad, cada vez más taxistas optan por no trabajar en horario nocturno debido al miedo a sufrir nuevas agresiones.
Los miembros de Taxi Bidasoa han expresado su preocupación por lo que consideran una «degradación social», destacando la pérdida de valores fundamentales como el respeto hacia quienes desempeñan sus labores de manera honesta. En este sentido, reclaman medidas que refuercen su seguridad, ya que la falta de acción y la ausencia de respuestas firmes están alimentando un ambiente de violencia.
El sector del taxi hace hincapié en que es inaceptable que los profesionales deban elegir entre su integridad física y su medio de vida. La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de adoptar estrategias concretas que garanticen la seguridad de estos trabajadores, quienes son fundamentales para el funcionamiento de la ciudad.
Este tipo de incidentes, que se han vuelto más frecuentes, subrayan la importancia de establecer un diálogo entre las autoridades y los representantes del sector para abordar este problema de manera efectiva y prevenir futuros episodios de violencia.































































































