El antiguo matadero de Iztieta-Ondartxo, una de las edificaciones más emblemáticas de Errenteria, iniciará un proceso de transformación que cambiará su función y estructura. Esta semana comenzarán las obras de remodelación, que se hacen necesarias debido al deterioro que ha sufrido el edificio, construido en 1927. La regeneración del espacio permitirá crear un entorno renovado, fundamental para la actividad local.
Entre las mejoras, el club de remo Hibaika mantendrá sus infraestructuras de entrenamiento en este espacio. Se construirá un nuevo gimnasio de 275 metros cuadrados, ubicado en una nueva planta, lo que implicará la demolición del forjado actual y la implementación de un nuevo forjado. La planta baja también se transformará significativamente, con un acceso principal desde la calle Iztieta que dará paso a oficinas, vestuarios y otras áreas como aseos y escaleras.
En el segundo nivel, el espacio contará con aproximadamente 170 metros cuadrados destinados a oficinas, locales municipales, un salón de actos y una sala de reuniones. En total, el proyecto abarcará una superficie construida de 1.035 metros cuadrados, lo que permitirá un uso más eficiente y variado del antiguo matadero. La arquitecta responsable ha asegurado que, a pesar de los cambios interiores, se preservará la arquitectura original del edificio, manteniendo los detalles característicos de la fachada.
Las obras están previstas para finalizar en un plazo de un año, después de que el proceso de contratación se iniciara en noviembre del pasado año. El proyecto cuenta con un presupuesto de 1.500.000 €, lo que ha suscitado reacciones diversas en la comunidad. La alcaldesa, Aizpea Otaegi, destacó en la presentación la importancia de cuidar el patrimonio arquitectónico en este tipo de intervenciones, asegurando que “se preservará y pondrá en valor el patrimonio arquitectónico del antiguo matadero”.
Además, el Ayuntamiento de Errenteria ha llevado a cabo trabajos previos para facilitar esta transformación, incluyendo una inversión de casi 200.000 euros para la demolición de pabellones anexos y la reurbanización del entorno. También se construyó un nuevo almacén para las embarcaciones del club Hibaika, que costó cerca de medio millón de euros y busca mantener la actividad deportiva en el área fluvial.
Sin embargo, la reducción del presupuesto inicial, que pasó de 3,5 millones de euros en 2022 a los mencionados 1.500.000 €, ha sido objeto de críticas por parte del PSE-EE de Errenteria. Este partido expresó su preocupación por cómo esta disminución impactará negativamente en el barrio, al reducirse el espacio comunitario planificado en un 45%, limitando así la capacidad del equipamiento para atender las necesidades de los vecinos.
El proceso de transformación del antiguo matadero de Iztieta-Ondartxo representa un paso importante hacia la revitalización de este espacio en Errenteria, aunque la disparidad en las partidas presupuestarias y las expectativas de la comunidad plantean interrogantes sobre el futuro del proyecto. Las obras no solo modificarán la estructura física, sino que también tendrán un impacto en la vida de los ciudadanos, quienes esperan que el nuevo espacio cumpla con las demandas de la población y contribuya a la cohesión social en la zona.



























































































