La próxima cita del aizkolarismo en Gipuzkoa tendrá lugar el 21 de enero en el frontón Beloki de Zumarraga. En esta ocasión, dos parejas de jóvenes aizkolaris se enfrentarán en un desafío que promete ser emocionante. Los guipuzcoanos Unai Etxeberria e Igoin Pikabea, de 19 y 21 años, respectivamente, se medirán ante los navarros Jon Erdozia y Aritz Oiarbide, de 23 y 21 años. Este tipo de enfrentamientos son poco comunes debido a la juventud de los participantes.
El evento comenzará a las 18:00 horas, donde los aizkolaris tendrán que cortar un total de 20 kanaerdikos, una tarea que resulta especialmente dura para su edad. Cada pareja competirá por un premio de 2.000 euros, aportando la mitad de la madera necesaria para el reto. Además, tendrán la libertad de turnarse en el corte de los troncos, lo que añade un elemento estratégico a la competición.
La presentación del desafío se llevó a cabo ayer en el frontón Beloki, donde también estuvo presente el alcalde de Zumarraga, Mikel Serrano. El interés por este evento radica en que es la primera vez que se organiza una apuesta de este tipo en invierno, lo que ha generado buenos niveles de expectación entre los aficionados.
Aritz Oiarbide y Jon Erdozia, quienes propusieron el reto, explicaron que la falta de competiciones en esta temporada les motivó a crear este desafío para entrenar con más ánimo. “Pensamos en realizar esta apuesta para mantenernos activos y motivados”, comentaron. La respuesta de Etxeberria y Pikabea no se hizo esperar, manifestando su entusiasmo por participar en lo que consideran una buena oportunidad para demostrar su habilidad.
Oiarbide y Erdozia han competido en distintas modalidades y torneos, y reconocieron la fortaleza de sus rivales. “Sabemos que Etxeberria y Pikabea son muy buenos competidores”, afirmó Erdozia. La rivalidad entre estas parejas no es nueva, ya que han tenido enfrentamientos en torneos juveniles anteriores, lo que añade un componente de historia a este encuentro.
Igoin Pikabea expresó su optimismo respecto al reto: “Es un trabajo más duro de lo que hemos realizado hasta ahora, pero estamos listos para ello”. Los aizkolaris han estado entrenando intensamente y están preparados para cortar los troncos en un tiempo estimado de entre 45 y 47 minutos, dependiendo de las condiciones de la madera.
El desafío se cerró oficialmente el 2 de enero, donde se acordó que cada pareja trajera troncos de 1,25 metros de perímetro. Sin embargo, la incertidumbre sobre qué tipo de madera se utilizará está presente, especialmente para la pareja guipuzcoana, que no ha recibido detalles sobre los troncos elegidos por su preparador, Joxe Ugarteburu.
La afición por el aizkolarismo es algo que se vive en familia, como lo demuestra el caso de Pikabea, cuyo padre ha sido una gran influencia en su carrera. “Desde pequeño me llamó la atención, aunque mi madre y abuela no estaban muy de acuerdo”, confiesa. Por su parte, Unai Etxeberria también menciona la importancia de contar con apoyo familiar y de un buen mentor como Ugarteburu en su trayectoria.
La cita del 21 de enero se presenta como una gran oportunidad para revitalizar el interés por este deporte entre los jóvenes. Los organizadores esperan una buena asistencia al frontón, ya que la apuesta ha generado mucho interés debido a la falta de competiciones similares en los últimos tiempos. “La gente está emocionada, y esperamos que las gradas estén llenas”, concluyó Pikabea, dejando claro que este desafío no solo es importante a nivel deportivo, sino que también fortalece la comunidad alrededor del aizkolarismo en Gipuzkoa.






























































































