El Bidasoa se despidió de la Copa del Rey este martes tras perder contra el Montpellier en un partido muy disputado, que culminó con un resultado de 34-36. A pesar de la derrota, el equipo local mostró una mejoría en su rendimiento en comparación con el encuentro anterior en Francia, aunque no pudo superar a un rival superior.
El encuentro tuvo lugar en el pabellón de Artaleku, donde el público brindó un gran apoyo al Bidasoa. A pesar de que la clasificación ya no era relevante, la afluencia fue notable, lo que demuestra el interés de los aficionados. En la primera parte, los locales lograron revertir un marcador desfavorable de 11-15 a 17-16 gracias a un contragolpe efectivo de Dariel García.
El equipo visitante, liderado por la dirección de Diego Simonet, comenzó el partido imponiendo su juego. Simonet sustituyó a Agustín Casado, quien había brillado en el partido de ida. Desde el inicio, el Montpellier utilizó su potente línea ofensiva, destacando a jugadores como Jack Thurin, quien comenzó a marcar la pauta ante la portería del polaco Skrzyniarz, que realizó varias paradas en los primeros minutos.
A pesar del esfuerzo del Bidasoa, que contó con jóvenes talentos como Alex Raix, Endika Wamba y Oihan Arruti, el equipo no pudo mantener la presión sobre los franceses. El Montpellier, que dominaba el marcador, llegó a establecer una ventaja de tres goles en diversos momentos del encuentro, pero el Bidasoa no se dio por vencido y logró empatar antes del descanso, dejando el marcador en 18-18.
La segunda mitad comenzó con el Montpellier decidido a no dejar escapar la victoria. Con un ritmo de juego frenético, los visitantes aumentaron su ventaja a cinco goles, gracias a la efectividad de sus jugadores. Sin embargo, el Bidasoa, impulsado por un notable rendimiento de su portero Maciel, logró recortar distancias nuevamente, mostrando un espíritu de lucha digno de destacar.
Un momento clave fue el tiempo muerto solicitado por el entrenador Mozas, que permitió al Bidasoa reajustar su estrategia. La remontada comenzó a gestarse cuando el equipo local se acercó a un marcador de 30-32 gracias a un buen trabajo colectivo. A pesar de la presión y el esfuerzo, los guipuzcoanos no pudieron cerrar la brecha y el Montpellier, con la ayuda de Simonet, volvió a tomar el mando del partido.
Los últimos minutos fueron intensos, con el Bidasoa luchando por mantener las esperanzas de remontar. Cuatro goles de Iñaki Cavero mantuvieron al equipo a solo un gol del empate en varias ocasiones, pero la experiencia del Montpellier, encabezada por el olímpico Valentin Porte, resultó definitiva. Finalmente, el Bidasoa concluyó su participación europea de 12 partidos, dejando una sensación de que podrían haber logrado más en ciertos encuentros.
Este desenlace marca el final de una etapa para el Bidasoa, que ahora deberá centrar todos sus esfuerzos en la liga nacional con el objetivo de regresar a competiciones europeas la próxima temporada. La afición espera que el equipo utilice esta experiencia para fortalecer su rendimiento en futuros desafíos.































































































