La Casa de Cultura Arizkunenea, situada en Elizondo, acoge la exposición de fotografías antiguas titulada ‘El tren Txikito: Memoria del Bidasoa’. Esta iniciativa se lleva a cabo con motivo de la inauguración oficial de la Vía Verde del Bidasoa, un proyecto que busca recuperar la infraestructura ferroviaria para fomentar una movilidad más sostenible y resaltar el patrimonio cultural de la zona.
La muestra se estructura en dos líneas principales que abordan la evolución técnica y social de este espacio. La primera parte, denominada ‘Crónica Institucional de 1916’, presenta un registro gráfico de los eventos y actos protocolarios que tuvieron lugar en dicho año, coincidiendo con las ceremonias de apertura del trazado ferroviario. Las imágenes capturan momentos significativos, como la participación de autoridades y la primera recepción ciudadana de la vía, constituyendo un valioso testimonio histórico.
El segundo bloque de la exposición ofrece una serie de panorámicas técnicas y paisajísticas que documentan el recorrido desde los tramos iniciales hasta su llegada a la ciudad de Irun. Este componente visual permite a los visitantes apreciar no solo los avances en la infraestructura, sino también el entorno natural que rodea la vía.
La exposición estará disponible hasta el 17 de abril en el primer piso de la Casa de Cultura Arizkunenea, con horario de apertura de lunes a viernes, de 16.30 a 20.00 h. Sin embargo, es importante señalar que la Vía Verde del Bidasoa se encuentra cerrada en el tramo que va desde Zalain Zoko hasta Endarlatsa debido a un deslizamiento de tierra significativo. Desde la organización Uraren Bailarak han advertido que el acceso al túnel de Montoia está prohibido, y cualquier persona que decida entrar lo hará bajo su propia responsabilidad. A pesar de esta restricción, el resto de la vía permanece accesible desde Zalain Zoko hasta Elizondo.
La puesta en marcha de la Vía Verde del Bidasoa representa un avance significativo en la promoción de prácticas de transporte sostenibles, además de ofrecer a los habitantes y visitantes una nueva forma de disfrutar del paisaje y la historia local. Este tipo de proyectos no solo favorecen la movilidad, sino que también ayudan a preservar la memoria cultural de la región, convirtiendo el pasado en un recurso valioso para el futuro.
Con iniciativas como esta, se busca fomentar un mayor uso de espacios que integren naturaleza y cultura, promoviendo así un turismo responsable y consciente. La exposición de fotografías sobre el tren Txikito se presenta como una oportunidad única para acercar a la población a su historia ferroviaria, al tiempo que se subraya la importancia de cuidar y valorar el patrimonio que nos rodea.
En definitiva, la exposición en la Casa de Cultura Arizkunenea no solo es un homenaje a la historia de la Vía Verde del Bidasoa, sino que también representa un paso hacia un futuro más sostenible y consciente del entorno, donde las infraestructuras no son solo un medio de transporte, sino también un vínculo con la identidad cultural de Gipuzkoa.

































































































