Este 18 de abril, la ciudad de Donostia se prepara para una celebración especial con motivo de la final de la Copa del Rey, en la que la Real Sociedad competirá en Sevilla. Sin embargo, muchos aficionados no podrán asistir al evento. El alcalde, Jon Insausti, ha confirmado que se habilitará un «epicentro», un espacio festivo para reunir a los seguidores que se queden en la capital guipuzcoana. Se instalará una pantalla gigante para que los aficionados puedan disfrutar del partido en un ambiente comunitario.
Aunque no se ha especificado el lugar exacto, el Estadio de Anoeta parece ser el candidato preferido, según las intenciones del club txuri-urdin. Insausti menciona otras posibles ubicaciones como la zona de Sagüés y los jardines de Alderdi Eder, pero la decisión final dependerá de la coordinación con la Real Sociedad. «Vamos a definir dónde ubicar esta pantalla en colaboración con el club», señaló el alcalde.
El motivo de esta celebración radica en que, tras la pandemia y la ausencia de festejos en 2021, los aficionados están deseosos de vivir esta experiencia juntos. «Es un momento para festejar, dado que en 2021 no tuvimos esa oportunidad», comentó Insausti. Se espera que la ciudad se vista de azul y blanco, los colores del equipo, durante la jornada del partido.
El alcalde también ha subrayado la importancia de elegir un lugar que facilite la logística de los servicios municipales para asegurar que el evento transcurra sin contratiempos. Donostia tiene una larga trayectoria en la organización de grandes eventos festivos, lo que da confianza a los organizadores. Las conversaciones con la Real Sociedad continúan para afinar los detalles del evento que, se espera, atraiga a un gran número de personas.
Este tipo de iniciativas no solo fomentan el sentimiento de comunidad entre los aficionados, sino que también promueven el turismo y la economía local en un momento significativo para la ciudad. Se anticipa que la final de la Copa del Rey será un evento que unirá a los donostiarras y fortalecerá aún más la identidad colectiva de la comunidad.
En resumen, mientras muchos aficionados se desplazarán a Sevilla, aquellos que se queden en Donostia podrán disfrutar de un ambiente festivo y de la oportunidad de vivir la final de manera conjunta. La organización, encabezada por el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Donostia, busca que todos los realzales puedan participar en la celebración, incluso desde casa.

































































































