El nuevo proyecto musical de Paule Bilbao, titulado “Ez dago amor”, representa un avance significativo en su trayectoria artística, marcada por la exploración de nuevos territorios sonoros y narrativos. Este cuarto trabajo del proyecto Arima, iniciado en 2018, se aleja de sus entregas anteriores, ofreciendo una experiencia auditiva más hipnótica que fusiona distintos estilos y lenguas.
Bilbao ha manifestado su deseo de realizar un cambio tanto en el sonido como en la narrativa de su música. A través de cada uno de los temas del álbum, que incluyen títulos como “Hegazkina” e “Ispilua”, busca plantear conceptos que se conectan en una narración global, donde “Ez dago amor” se erige como el hilo conductor. Este disco, de carácter social, aborda heridas colectivas y al mismo tiempo se adentra en la intimidad personal, reflejando su deseo de experimentar con el lenguaje, incorporando el euskara como base, junto al español y el inglés.
La artista ha señalado que el álbum permite reflexionar sobre temas esenciales como la identidad, la soledad y los cuidados, invitando a los oyentes a buscar una conexión emocional más profunda en lugar de limitarse a un análisis racional. Este enfoque se hace evidente en la estructura del disco, donde la letra del primer y el último tema se entrelazan, ofreciendo diferentes interpretaciones a lo largo de la escucha.
En términos de producción, Bilbao ha optado por un sonido más oscuro, que se materializa gracias a su mayor control sobre el proceso creativo. La producción ha estado a cargo de Karlos Osinaga Txap, lo que ha permitido a la artista abordar los instrumentos con mayor detalle y complejidad, manteniendo una coherencia a lo largo del trabajo.
La experimentación ha sido un aspecto clave en este nuevo lanzamiento. Bilbao ha explorado afinaciones abiertas desde sus inicios en la guitarra, lo que le ha permitido aventurarse en nuevas dimensiones musicales. Esta metodología se refleja en la producción del disco, donde se ha buscado una innovadora combinación de texturas y ritmos que invitan a una escucha atenta.
A lo largo de su carrera, Bilbao ha trabajado de forma individual, lo que ha supuesto un reto, especialmente en términos de aprender a utilizar nuevas herramientas tecnológicas para la composición. A pesar de las dificultades que esto puede conllevar, ha encontrado valor en la soledad del proceso creativo, considerándolo una oportunidad para ser auténtica en su expresión artística.
Desde que inició su andadura en 2018, ha habido una notable evolución en su música, reflejada en la transición hacia un estilo más diverso y maduro. Aunque el nuevo disco mantiene una conexión con su primer álbum, el desarrollo y la variación estilística son evidentes, mostrando un crecimiento artístico continuo.
El proceso de grabación de “Ez dago amor” tuvo lugar en Tolosako Bonberenea, donde Bilbao y Osinaga trabajaron juntos durante varios meses. La complejidad del proceso se tradujo en un resultado que, como señala la artista, es el más elaborado que ha creado hasta la fecha. Esta experiencia enriquecedora ha permitido a la artista experimentar tanto dificultades como gratificaciones en el proceso de creación.
Recientemente, el álbum fue presentado en Durangoko Azoka, y se espera que en marzo inicie una serie de conciertos. Este nuevo capítulo también ha implicado cambios en su banda, donde nuevos integrantes como Jon de la Fuente al bajo, Asier Ardanza a la batería y Josu Palacios a la guitarra se han sumado a la formación. A pesar de las adaptaciones que esto conlleva, Bilbao manifiesta su entusiasmo por los próximos conciertos y por compartir su nueva música con el público.
“Ez dago amor” no solo es una continuación de su viaje musical, sino que también es una invitación a la reflexión sobre nuestra realidad y emociones. Con su enfoque innovador y emocional, Paule Bilbao se posiciona como una voz relevante en la escena musical actual, explorando los matices de la experiencia humana a través de su arte.






























































































