La Real Sociedad ha logrado un camino fascinante hacia la final de la Copa del Rey, que se celebrará el 18 de abril en el estadio sevillano de La Cartuja. Este trayecto ha estado marcado por momentos clave que han definido su destino en el torneo.
En el inicio del campeonato, el equipo guipuzcoano superó con facilidad las dos primeras eliminatorias, venciendo al Negreira por 0-3 y al Reus por 0-2. Sin embargo, el verdadero desafío llegó en el enfrentamiento contra el Eldense, donde la Real sufrió más de lo esperado. A pesar de un control del juego por parte del Eldense, la victoria se selló en el último minuto gracias a un gol de Pablo Marín, quien se convirtió en héroe al marcar en el tiempo de descuento, evitando la prórroga y asegurando la clasificación.
La siguiente etapa fue igualmente emocionante. En los octavos de final, la Real se enfrentó a Osasuna, donde se encontraba en una situación complicada tras ir perdiendo 0-2. En un giro inesperado, Igor Zubeldia empató el partido con un gol en el minuto 94, llevando el duelo a la prórroga y demostrando la tenacidad del equipo bajo la dirección de Pellegrino Matarazzo.
La tanda de penaltis frente al mismo rival fue crucial para continuar en la competición. En esta ocasión, el portero Unai Marrero se destacó por su actuación. Tras las anotaciones de sus compañeros, su intervención fue determinante al detener un penalti lanzado por Jon Moncayola. Con este triunfo, la Real avanzó a los cuartos de final, donde se encontró de nuevo con el Alavés en Mendizorroza.
En el encuentro contra el Alavés, se vivió otro momento decisivo gracias a la habilidad de Álex Remiro. Con el marcador a favor del Alavés, Remiro detuvo un penalti que podía haber cambiado el rumbo del partido. Este acto no solo mantuvo vivas las esperanzas de la Real, sino que les permitió completar una remontada épica que concluyó 2-3, reafirmando su capacidad de superación.
Finalmente, en su encuentro con el Athletic, la Real se enfrentó a un arbitraje polémico que complicó su camino. En el partido de ida de las semifinales en San Mamés, la Real no pudo aprovechar una clara oportunidad de penalti. A pesar de las adversidades, el equipo mantuvo su espíritu competitivo y su calidad en el juego, características que han sido su sello durante este torneo.
Con estos momentos memorables marcando su ruta, la Real Sociedad se prepara para la gran final, donde buscará culminar una temporada que ha estado llena de desafíos y superaciones. La afición espera con ansias lo que promete ser un emocionante encuentro en la capital andaluza.




























































































