La Real Sociedad se enfrenta al Athletic Club en la vuelta de las semifinales de la Copa, un encuentro que promete ser decisivo para ambos equipos. El partido se disputará en el Anoeta, donde los locales llegan con una ventaja tras haber ganado 0-1 en el partido de ida celebrado en San Mamés. Este resultado, aunque positivo, no es suficiente para dar por asegurada la clasificación, ya que el equipo bilbaíno podría revertir la situación en su visita a Donostia.
La afición txuri-urdin es consciente de la importancia de este partido, que podría llevar a su equipo a la final en La Cartuja, donde un equipo vasco seguro tendrá representación. Sin embargo, hay una creciente preocupación entre los seguidores sobre posibles atropellos arbitrales que podrían influir en el resultado del encuentro.
Las tres semanas que separan ambos partidos han generado una tensión palpable entre las hinchadas. La Real, por su parte, teme perder el terreno conquistado, mientras que el Athletic, con su habitual espíritu de lucha, se aferra a la esperanza de una remontada. La recuperación de varios de sus jugadores clave podría ser un factor determinante para el equipo bilbaíno.
El técnico de la Real, Pellegrino Matarazzo, ha hecho ajustes en su alineación, aunque no podrá contar con Take Kubo ni con Rupérez. Sin embargo, ha recuperado a Óskarsson y planea alinear a Unai Marrero, quien no juega desde el 13 de enero tras una lesión. Su participación será un reto, ya que deberá usar una mascarilla protectora, algo poco común en los porteros.
En la defensa, se prevé que Zubeldia sea el sacrificado para incluir un centro del campo formado por Gorrotxategi, Turrientes y Soler, mientras que Oyarzabal jugará un papel crucial en la delantera. La estrategia del equipo local buscará mantener la ventaja y controlar el ritmo del partido.
Por el lado del Athletic, se presentan con un perfil bajo, pero no se dejan engañar por las apariencias. La incorporación de jugadores como Vivian, Sancet y Berenguer puede cambiar el rumbo del partido, aunque la baja de Nico Williams por problemas físicos sigue siendo un contratiempo significativo.
Las expectativas son altas para este derbi, considerando que se está jugando un lugar en la final de la Copa. La Real ha demostrado su capacidad para enfrentarse a la presión, y su afición confía en que el equipo puede lograrlo una vez más. La cita del 20 de enero se convierte en un momento crucial que podría definir el futuro de ambos clubes en esta competición.

































































































