Representantes de Ecologistas en Acción han revelado hoy en el Ayuntamiento de Donostia un informe que señala que la calidad del aire en los entornos escolares de San Sebastián y Errenteria está por encima de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta presentación fue respaldada por concejales de EH Bildu y Elkarrekin Donostia, quienes acompañaron a los ecologistas en el acto.
Las mediciones de NO2 se realizaron en un total de 412 entornos educativos, así como en centros de salud y espacios públicos a lo largo del Estado. En la Comunidad Autónoma del País Vasco, más de 600 personas participaron en esta iniciativa, lo que refleja el compromiso colectivo con la mejora de la calidad del aire.
Los portavoces de Ekologistak Martxan, Francisco García Olmo y Kepa Olaiz, explicaron que en la zona de Ategorrieta de Donostia, donde se encuentran diversos centros educativos, se colocaron 15 captadores de aire. Además, se instalaron tres en Amara Berri y dos en el centro de la ciudad. Este esfuerzo busca obtener datos precisos sobre la contaminación ambiental en áreas clave para la salud infantil.
Resultados preocupantes en la calidad del aire
Todas las mediciones han indicado que los niveles de NO2 superan las recomendaciones de la OMS, excepto en el CPC de la Ikastola Zurriola, en el Jesuitas situado en la puerta del Camino Viejo de Ategorrieta y en el Amara Berri en Ferrerías. Sin embargo, es importante destacar que ninguno de los espacios educativos ha presentado datos que excedan el límite legal vigente, aunque algunos se acercan a esos niveles críticos.
Las mediciones en el centro de Donostia se llevaron a cabo en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), y los resultados muestran que los niveles de NO2 se encuentran significativamente por debajo de los objetivos que establece la Directiva Europea para 2030, lo que plantea un desafío considerable para las autoridades locales.
En Errenteria, se realizaron mediciones cerca de centros escolares y áreas de recreo, así como en las cercanías de una residencia de ancianos y en las inmediaciones del Ambulatorio de Iztieta. Al igual que en Donostia, los resultados indicaron que todos los puntos analizados superan los umbrales recomendados por la OMS, lo que subraya la necesidad de adoptar medidas urgentes.
Por otro lado, en Oiartzun, donde se llevaron a cabo mediciones en colaboración con Haurtzaro Ikastola y Elizalde Ikastetxea, se constató que de las cinco mediciones realizadas, cuatro se situaron por debajo de los estándares recomendados por la OMS. Estos datos ofrecen un respiro en comparación con otras áreas analizadas y sugieren que pueden existir entornos más saludables en la comarca.
Ante estos resultados, los representantes de Ekologistak Martxan han pedido la implementación de “medidas eficaces para preservar la salud infantil y crear entornos educativos saludables y seguros”. Han resaltado que para ello es fundamental contar con “voluntad política municipal y el compromiso de la comunidad educativa y familiar”. Este enfoque colaborativo es clave para abordar los problemas de calidad del aire en las áreas escolares.
Para mitigar los niveles de contaminación, han propuesto fomentar “la movilidad activa” y desarrollar iniciativas que reduzcan el uso de vehículos motorizados privados. Esta estrategia no solo contribuiría a mejorar la calidad del aire, sino que también podría transformar la cultura del transporte en la región.
Además, han señalado la necesidad de realizar un seguimiento constante de la contaminación atmosférica y acústica en centros educativos y residencias de mayores. Este seguimiento es esencial para garantizar que se tomen acciones adecuadas y efectivas ante la situación actual y para proteger la salud de los más vulnerables.




























































































