El debate sobre la gestión de ciertos servicios urbanos en San Sebastián ha resurgido, centrándose en la relación entre el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de la ciudad. Diversos temas, como el transporte público hasta la cárcel de Zubieta y el control de Uber, han puesto de manifiesto la superposición de competencias entre la Diputación de Gipuzkoa y el consistorio donostiarra.
La consejera María Ubarretxena ha señalado que muchas de las responsabilidades que se critican hacia la Diputación son, en realidad, competencia del Ayuntamiento. Durante una reciente intervención, Ubarretxena mencionó que el nuevo alcalde de Donostia, Jon Insausti, debería asumir un papel más activo y tomar decisiones en los asuntos que le conciernen, en lugar de delegar constantemente la responsabilidad en otros.
Un punto de fricción significativo es el impuesto turístico vasco, que Insausti ha solicitado que se implemente en la capital guipuzcoana antes de lo previsto, proponiendo su entrada en vigor este verano en lugar de enero de 2027. Esta solicitud ha suscitado tensiones, ya que hay un acuerdo previo entre el PNV y el PSE que establece un calendario específico para su aplicación. Ubarretxena ha calificado esta situación como un ejemplo de la falta de responsabilidad que ha caracterizado al Ayuntamiento en tiempos recientes.
La diputada ha expresado su sorpresa ante la demanda del alcalde, cuestionando por qué no se planteó antes si realmente había necesidad de adelantar plazos. «La norma ha seguido su recorrido habitual y Donostia no ha presentado alegaciones. Si quería adelantar los plazos, ¿por qué no lo planteó en su momento?», ha indicado Ubarretxena. Además, ha hecho hincapié en que en otras áreas, como la conexión de transporte con el polígono de Eskuzaitzeta, no se han planteado debates adecuados sobre la responsabilidad compartida.
Ubarretxena ha manifestado su preocupación por la estrategia del alcalde, sugiriendo que puede estar generando conflictos tanto a nivel ciudadano como institucional: «Está generando mucha controversia, mucha disputa a nivel ciudadano e institucional y muchos rifirrafes». Además, ha instado a Insausti a asumir un liderazgo más efectivo y a buscar soluciones reales a los problemas que afectan a la ciudadanía.
Por otro lado, la consejera ha ofrecido la colaboración de la Diputación en cualquier ámbito que pueda ser útil para Donostia, enfatizando la importancia de que cada institución asuma sus competencias. «Somos aliados, pero desde la base de asumir cada uno sus responsabilidades», ha concluido.
El futuro de la colaboración entre el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de San Sebastián dependerá en gran medida de la capacidad de ambos actores para establecer un diálogo constructivo. La ciudadanía espera soluciones a los problemas cotidianos, y es fundamental que tanto la Diputación como el consistorio trabajen juntos para lograr una gestión más eficaz de los servicios urbanos.
































































































