El conflicto laboral en el sector médico ha intensificado sus tensiones en las últimas horas, justo antes de las movilizaciones programadas para esta tarde. La situación se complica tras los comentarios del presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, quien exigió la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García. En este contexto, los médicos han denunciado presiones por parte del Gobierno Vasco para que realicen horas extra, conocidas como peonadas.
Desde el Departamento de Salud, se ha destacado que la administración ha mantenido siempre una actitud dialogante. Han subrayado que han llevado a cabo reuniones con los profesionales y que mantienen una buena relación con los sindicatos médicos en Euskadi. Sin embargo, los médicos en huelga también han enfocado sus críticas hacia el Ministerio de Sanidad. El Sindicato Médico de Euskadi (SME) ha acusado al ministerio de «desviar la atención» y de «culpar a otros por su propia inacción».
Las movilizaciones programadas para las 18:30 horas en Bilbao y San Sebastián se prevén masivas. Los profesionales de la salud recalcan que cualquier nuevo acuerdo con el ministerio debe contemplar un sistema de negociación específico para el personal médico y facultativo, así como una clasificación profesional basada en los créditos universitarios, la especialización y el nivel de responsabilidad. Además, exigen que se establezca una jornada laboral ordinaria de 35 horas semanales, donde cualquier hora adicional sea voluntaria y altamente remunerada.
En una reciente intervención, la ministra Mónica García ha criticado a los miembros del comité de huelga y a ciertos sindicatos, afirmando que «con una mano acuerdan y con la otra rompen». Según García, están «sabotajeando» la negociación y utilizando el conflicto como herramienta política del PP, a pesar de que, según ella, las principales demandas ya se han integrado en la reforma del Estatuto Marco, quedando en manos de las comunidades autónomas su implementación.
La consejera María Ubarretxena ha respondido a García advirtiendo que su prioridad debe ser poner fin a la huelga médica. «Esa debe ser su principal preocupación», ha afirmado, añadiendo que, si no logra resolver el problema, se debe considerar el traspaso de competencias a Euskadi en esta materia. Ubarretxena, quien compareció ante los medios tras la reunión del Consejo de Gobierno, ha expresado la «preocupación» del Ejecutivo por las repercusiones que este conflicto puede tener en el sistema de salud.
En este momento, la situación es delicada y las movilizaciones de esta tarde serán un indicador clave sobre la disposición de los profesionales de la salud y de las autoridades para alcanzar un acuerdo. Las reivindicaciones de los médicos no solo son sobre sus condiciones laborales, sino también sobre el futuro del sistema sanitario en Euskadi. A medida que avanza la crisis, la presión sobre el Gobierno Vasco para abordar estas cuestiones se intensifica, y las decisiones que se tomen en las próximas horas podrían tener un impacto significativo en la atención médica en la comunidad.

































































































