En Donostia se llevó a cabo una reunión científica que reunió a expertos en pediatría con el propósito de mejorar la atención a los niños que mojan la cama por la noche. Esta afección, conocida como enuresis nocturna, se suele considerar erróneamente como un simple proceso de maduración que se resolverá con el tiempo, lo que puede llevar a una falta de diagnóstico adecuado en las consultas pediátricas.
El evento contó con la participación de profesionales como la Dra. Flor de Nieve Villalón Ferrero, el Dr. Javier Rojas Ticona, la Dra. Teresa Cardenal Alonso-Allende y el Dr. Iker Rodríguez Laguna, todos ellos del Servicio de Cirugía Pediátrica, Sección Urología Pediátrica del Hospital Universitario de Donostia. Estos especialistas enfatizaron la relevancia de un diagnóstico preciso y un adecuado acompañamiento para los menores que experimentan escapes involuntarios de orina después de los cinco años.
Impacto físico y emocional de la enuresis
A pesar de que mojar la cama es una circunstancia común, los especialistas señalan que la enuresis nocturna puede afectar de manera significativa la vida cotidiana del niño. Si no se trata a tiempo, esta condición puede llevar a sentimientos de inseguridad o vergüenza, lo que a su vez puede interferir en la socialización del menor, dificultando actividades como ir de campamento o pasar la noche en casa de amigos.
En el contexto español, se estima que la enuresis nocturna afecta aproximadamente al 16% de los niños de cinco años, al 10% de los de seis años y al 7,5% de los de diez años. Aunque se observa una tasa de resolución espontánea de alrededor del 15% cada año, el problema persiste en un 1-3% de la población a partir de los quince años. A pesar de estas cifras, muchos casos no son discutidos en consulta médica o no reciben la atención necesaria.
Documentos de consenso de distintas sociedades médicas, como la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), destacan que un diagnóstico precoz y un enfoque profesional son fundamentales para mejorar la calidad de vida de estos niños. Además, se indica que la persistencia de esta situación podría dar lugar a cuadros de ansiedad, problemas de autoestima o dificultades en la esfera social, reforzando así la necesidad de una detección temprana.
Role de la pediatría en la detección
El entorno pediátrico juega un papel crucial en la detección y gestión de la enuresis nocturna. Por lo general, los profesionales de pediatría son el primer punto de contacto para los menores y sus familias en este tipo de casos. Sin embargo, la carga asistencial, la escasez de formación específica y la rotación de profesionales sanitarios pueden contribuir a la falta de atención adecuada. Por lo tanto, la formación continua se torna esencial para mejorar las prácticas clínicas y ofrecer una atención óptima.
Durante la reunión, los expertos abordaron los aspectos más relevantes de la enuresis nocturna, buscando proporcionar herramientas prácticas fundamentadas en evidencia científica. Esta iniciativa tiene como objetivo facilitar una atención más adecuada y personalizada, lo que permitirá una mejor detección y manejo de esta condición en la práctica clínica habitual.
La jornada en Donostia formó parte de un programa formativo patrocinado por Ferring, que se llevará a cabo en diferentes localidades españolas, con el fin de contribuir a la mejora de la atención médica y, en última instancia, a la calidad de vida de los menores que padecen esta condición.

































































































