Este sábado, numerosas familias en el País Vasco se verán desconectadas de sus teléfonos móviles como parte de una iniciativa denominada Día sin Móvil en Familia. Esta propuesta, impulsada por el Gobierno Vasco, busca fomentar la convivencia y el tiempo compartido sin el uso de pantallas, promoviendo una desconexión digital voluntaria.
El evento se llevará a cabo entre las 11:00 y las 19:00 horas en espacios habilitados en Bilbao y Vitoria-Gasteiz. Durante esta jornada, las familias tendrán la opción de depositar sus dispositivos en bolsas custodiadas mientras disfrutan de actividades sin tecnología. Sin embargo, en San Sebastián, esta actividad ha sido aplazada para mayo debido a la coincidencia con la final de la Copa del Rey.
El objetivo de la jornada es promover un uso más consciente y equilibrado de la tecnología, así como reforzar las relaciones familiares. Bajo el lema «Pon el móvil en pausa. Un día, un gesto. Ahora escucha, mira, siente, la vida se acerca», la campaña invita a las familias a dedicar tiempo a la conversación, el juego y la interacción directa, sin la constante distracción de los dispositivos móviles.
En un contexto en el que la preocupación por el impacto de la tecnología en menores y adolescentes es creciente, el informe titulado «Infancia, adolescencia y bienestar digital» revela que uno de cada diez jóvenes de entre 11 y 17 años se siente excesivamente dependiente de su teléfono. A pesar de las restricciones, un 44% de los estudiantes lleva su móvil al centro educativo y uno de cada tres lo consulta durante las clases.
UNICEF también se ha pronunciado sobre esta situación a través de su informe «La tecnología y los derechos de la infancia», donde describe a una generación «hiperconectada». Según sus datos, el 92,5% de los adolescentes utiliza redes sociales y el contacto con los dispositivos móviles comienza en torno a los 10 años. Al llegar a los 12, tres de cada cuatro menores ya posee un dispositivo propio, mientras que en Educación Secundaria Obligatoria, el porcentaje supera el 90%.
La organización advierte que la exposición temprana a la tecnología, sin un acompañamiento adecuado, puede acarrear problemas de salud mental, como ansiedad y fatiga emocional. Además, el uso intensivo incrementa el riesgo de ciberacoso y acceso a contenidos inapropiados. Se estima que casi un 9% de los menores dedica más de cinco horas diarias a redes sociales durante la semana, cifra que aumenta en los fines de semana.
Este desafío no solo afecta a los menores, sino que muchos adultos también enfrentan dificultades para desconectarse de sus móviles, lo que repercute en la convivencia familiar y la calidad de las interacciones. Por ello, el Día sin Móvil busca involucrar a padres y madres en la adopción de hábitos digitales más saludables, fomentando acuerdos familiares sobre el uso de la tecnología y promoviendo un enfoque equilibrado en el hogar.
La iniciativa, organizada por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, está enmarcada en el V Plan interinstitucional de apoyo a las familias, la infancia y la adolescencia del País Vasco (2025-2030). Este plan tiene como fin promover entornos familiares saludables y un uso equilibrado de la tecnología.
Durante el transcurso de la jornada, las familias tendrán la oportunidad de firmar un «Compromiso Familiar», un documento voluntario que establece normas para el uso del móvil en el hogar, priorizando el tiempo compartido y fomentando actividades sin pantallas. Además, los participantes recibirán una bolsa reutilizable y una caja para teléfonos móviles, facilitando así la posibilidad de replicar la experiencia de desconexión en sus hogares.




























































































