El Ayuntamiento de Donostia ha reconocido la existencia de servicios de transporte urbano realizados por Uber en la ciudad, aunque ha indicado que carece de la autoridad para imponer sanciones. Por esta razón, ha solicitado a la Diputación de Bizkaia, responsable de emitir las licencias, que verifique que los vehículos de la compañía cumplen con los requisitos necesarios.
La concejala de Movilidad, Olatz Yarza, hizo estas aclaraciones durante una comisión dedicada a Espacio Público, Obras y Servicios Urbanos, donde también estuvo presente una representación del colectivo de taxistas. «Sabemos que está haciendo trayectos urbanos, pero no somos competentes», afirmó, resaltando que la responsabilidad del Ayuntamiento se limita a la normativa de tráfico.
En este contexto, el Consistorio ha solicitado a la diputación que «se asegure de comprobar si están cumpliendo los requisitos» establecidos para las licencias, y también se dirigirá a la Diputación de Gipuzkoa para el mismo propósito. Yarza subrayó que un agente de movilidad no tiene la capacidad de sancionar a Uber por realizar transporte urbano, ya que las competencias del Ayuntamiento son exclusivas para el cumplimiento de las normas de tráfico.
Ningún Uber sancionado
Hasta la fecha, ningún vehículo de Uber ha sido sancionado por infringir las normativas de tráfico, según ha informado la concejala. «Pedimos a la Diputación de Bizkaia que compruebe los partes de los vehículos para ver si están cumpliendo los trayectos interurbanos o no», añadió Yarza en su intervención.
Además, la Guardia Municipal ha recibido instrucciones sobre las diferencias operativas entre un taxi y un vehículo de Uber, con el objetivo de asegurar que se respeten las normas vigentes. «Exigimos las mismas reglas de juego para todos», enfatizó la concejala, quien reconoció que el Ayuntamiento no estaba al tanto de la llegada del servicio hasta la tarde anterior a su inicio en Gipuzkoa.
«A las 19.05 horas recibimos un email en el que se nos informaba al alcalde y a mí. Sabíamos que iban a llegar de alguna manera, pero debía ser con las mismas reglas para todos», concluyó Yarza, resaltando la necesidad de una regulación equitativa en el sector del transporte. Este asunto pone de relieve la creciente preocupación en torno a la aparición de plataformas de transporte privado y su impacto en los servicios tradicionales, como los taxis, en la ciudad.





























































































