El Gobierno Vasco y el Gobierno español han logrado avanzar en la gestión conjunta de los aeropuertos de Loiu, Foronda y Hondarribia, un asunto que representaba uno de los retos más complicados de las 16 transferencias pendientes para cumplir con el Estatuto de Gernika. Esta cuestión había sido destacada por el lehendakari Pradales, quien solicitó su resolución antes de que finalizara el mes en una reunión de la Comisión Bilateral de Cooperación. A pesar de las complicaciones en las negociaciones, debido a la presión de ciertos actores privados y del director de Aena, Maurici Lucena, la consejera María Ubarretxena informó este lunes sobre la existencia de un preacuerdo con el Gobierno español, que se espera formalizar en la mencionada bilateral.
En el marco de una reunión de la subcomisión de gestión e infraestructuras aeroportuarias celebrada en Madrid, Ubarretxena anunció que el Estado ha «modulado» su propuesta inicial, resultando en dos acuerdos clave. En primer lugar, aunque anteriormente se había restado importancia a la creación de un órgano bilateral para la gestión aeroportuaria entre Euskadi y el Estado, en esta ocasión fue bien recibida. Esto se debe a que permitirá una colaboración más efectiva, con un enfoque en la elaboración del DORA, el documento que regula las inversiones, costes y número de pasajeros en los aeropuertos.
El Gobierno Vasco busca tener voz en el desarrollo del DORA III, que ya ha sido presentado y que contempla inversiones para el periodo 2027-2031. Sin embargo, su aprobación en el Consejo de Ministros no ocurrirá hasta septiembre, lo que deja un espacio para influir en las decisiones. Según lo indicado por Ubarretxena, se ha conseguido «poder tener cierta decisión» sobre las inversiones de los próximos cinco años.
Además, el Gobierno Vasco ha logrado incluir en este acuerdo un «sandbox» en Foronda, aunque no se han ofrecido detalles específicos al respecto. Este marco regulatorio permitirá implementar ideas del Gobierno Vasco y fomentar el desarrollo del aeropuerto, funcionando como un entorno controlado para pruebas. La consejera ha subrayado la importancia de que este aeropuerto sea considerado para vuelos transoceánicos, dado que sus pistas son adecuadas para operar con este tipo de aeronaves. También se ha propuesto como opción para desviar aviones de Loiu en situaciones meteorológicas adversas. Ubarretxena ha señalado que es necesario esperar a que estos aspectos se reflejen en el acuerdo definitivo, mostrándose optimista sobre la evolución de las negociaciones. El documento final se espera que sea firmado por el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez antes de Semana Santa.
Este avance en la gestión aeroportuaria es significativo no solo para Euskadi, sino también para el desarrollo económico y turístico de la región. La capacidad de los aeropuertos vascos podría verse reforzada, permitiendo una mayor conectividad y potencialmente atrayendo nuevos vuelos internacionales. La posibilidad de influir en el DORA y establecer un marco regulatorio propio en Foronda es un paso importante en la búsqueda de autonomía en la gestión de infraestructuras que son vitales para la comunidad.






























































































