La reciente dimisión del concejal Carlos García, anunciada y aceptada por el Pleno del Ayuntamiento este jueves, ha llevado al PSE a realizar importantes ajustes en su estructura. Según información de DV, Iñigo García, quien ya se desempeña como concejal de Medio Ambiente, asumirá a partir del próximo martes, tras la aprobación en la Junta de Gobierno Local, la delegación de Mantenimiento y Servicios Urbanos, anteriormente bajo la responsabilidad de García. Además, Iñigo García se unirá a la Mancomunidad de San Markos y a Aguas del Añarbe. Este edil, licenciado en Ingeniería de la Construcción, forma parte de la corporación municipal desde septiembre de 2024.
En el mismo contexto, el también socialista Juantxo Marrero tomará nuevas funciones a partir del martes, convirtiéndose en el segundo suplente de portavoz del grupo municipal del PSE y asumiendo la presidencia de la Junta de Distrito Este, sumando así a su actual responsabilidad como delegado de Proyectos Urbanos.
La sustitución de Carlos García será Arantxa López, quien tomará posesión en el próximo Pleno, programado para el 28 de mayo. López, originaria de Donostia y nacida en 1981, se integrará al gobierno municipal asumiendo la cartera de Diversidad e Inclusión, que hasta ahora estaba bajo la dirección de Iñigo García. Con un perfil profesional que incluye un diploma en Educación Social y experiencia en la planta de valorización energética de Zubieta, López ha sido educadora infantil y ha colaborado con diversas ONG en países como India y Argentina.
El grupo socialista mantendrá a Iñaki Gabarain al frente de Deportes y Vida Saludable, además de su papel como tercer teniente de alcalde, mientras que la portavoz Ane Oyarbide continuará como delegada de Igualdad, Economía y Empleo Local, ocupando también el cargo de segunda teniente de alcalde.
En su despedida, Carlos García expresó su agradecimiento a los trabajadores del Ayuntamiento, especialmente a los de Mantenimiento Urbano, destacando su “profesionalidad” y “capacidad para resolver problemas”. También agradeció a los vecinos de Donostia por su confianza y aportes, así como a los grupos de la oposición por su vigilancia constante, y a los alcaldes con los que ha trabajado, Eneko Goia y Jon Insausti, por haberle permitido crecer en su carrera.
La renuncia de García ha dejado al gobierno municipal sin mayoría absoluta, ya que el concejal del PNV, Juanra Viles, se encuentra de baja. Con la ausencia de García y Viles, el Pleno está compuesto por 12 concejales, mientras que la oposición suma 13 asientos. Esta situación podría complicar las votaciones en las sesiones del Pleno, especialmente en temas importantes.
A pesar de la falta de mayoría, los puntos urbanísticos que se presentaron en la parte resolutiva del orden del día, como la aprobación definitiva del estudio de detalle de varias parcelas de Atotxa Erreka y el Plan Especial de Ordenación Urbana de Marrutxipi, se leyeron como se había acordado previamente entre los grupos en la Junta de Portavoces. Esta dinámica se repitió con otros asuntos que procedían de la Comisión de Servicios Generales.
Una propuesta normativa del PP para modificar la Ordenanza de Civismo encontró el rechazo de los otros grupos de la oposición, lo que impidió la conformación de una mayoría alternativa. Sin embargo, las mociones ordinarias relacionadas con el instituto de Aiete y el Eureka! Zientzia Museoa se aprobaron por unanimidad, lo que refleja cierta colaboración interpartidaria en asuntos de interés común.
De las ocho mociones de control que quedaron por delante, el gobierno solo perdió una votación, que fue sobre el desarrollo de una ordenanza municipal de arbolado, presentada por Elkarrekin Podemos. El concejal de Medio Ambiente, Iñigo García, argumentó que el enfoque deberían ser los recursos necesarios para llevar el Plan Director de Arbolado a la práctica, en lugar de crear una nueva ordenanza. Esto no convenció a los partidos de la oposición, que instaron a que se redacte una ordenanza que incorpore los principios del plan director, asegurando la claridad y la transparencia en su implementación.
La situación del gobierno municipal en Donostia pone de manifiesto los desafíos que enfrentan en un entorno político cambiante, donde las alianzas y la cooperación entre diferentes grupos serán cruciales para la estabilidad y el avance de las iniciativas en la ciudad.

































































































