El futbolista portugués Cristiano Ronaldo se encuentra cada vez más cerca de conquistar su primer título en la liga saudita. Este campeonato ha generado varias controversias, especialmente entre los propios jugadores de la competición, quienes han expresado su descontento frente a decisiones arbitrales.
La polémica se inició durante el partido entre el Al-Ahli y el Al-Fayha, donde el equipo de Yeda, actualmente en tercer lugar con 66 puntos, reclamó que no se sancionaron como penalti tres acciones dentro del área, a pesar de la intervención del VAR. Este resultado dejó al Al-Ahli a una considerable distancia del liderato.
A través de un comunicado, el Al-Ahli manifestó su «profunda insatisfacción con los errores arbitrales», argumentando que estos incidieron directamente en el desarrollo del partido y su resultado. El club exigió acceso a las grabaciones del VAR y criticó la falta de transparencia en las decisiones arbitrales, pidiendo medidas para proteger la integridad de la competición.
El malestar no solo se limitó al cuerpo técnico, ya que los jugadores también se pronunciaron al respecto. El brasileño Wenderson Galeno utilizó sus redes sociales para expresar: «Pueden entregar la copa, quieren tirar de todas formas el campeonato, quieren dar la copa para una sola persona, es una falta de respeto a nuestro club.» Esta afirmación refleja la percepción de que los errores arbitrales favorecen a ciertos equipos.
En la misma línea, el delantero inglés Ivan Toney comentó: «Al Al Ahly le han robado el partido; ha sufrido muchos errores esta temporada.» Aseveró que una de las jugadas polémicas era clara y que había un evidente beneficio para el rival que persiguen en la tabla.
La tensión en la liga se intensificó en un reciente encuentro que culminó con una victoria del Al-Nassr por 2-0 sobre el Al-Ahli. Los goles de Kingsley Coman y Cristiano Ronaldo, quien alcanzó la cifra de 970 goles en su carrera profesional, consolidaron el liderato del Al-Nassr, ampliando su ventaja a ocho puntos sobre el Al-Hilal, aunque este último tiene un partido menos.
Al finalizar el encuentro, se produjo un altercado entre los jugadores de ambos equipos, ocasionado por las protestas del defensor del Al-Ahli, Merih Demiral, quien cuestionó al árbitro por no sancionar una dura entrada sobre Coman. Esta situación derivó en una tangana en el campo, que solo se resolvió cuando los compañeros separaron al jugador turco.
Este incidente se convirtió en una de las imágenes más icónicas de la temporada, ya que Demiral mostró sus dos medallas de la Liga de Campeones de Asia, mientras que Cristiano Ronaldo respondió levantando cinco dedos, en alusión a sus cinco títulos de Champions League.
En un contexto de creciente presión, Ronaldo abordó el ambiente negativo en torno a la liga: «No es bueno para la liga, todos quejándose, todos hablando más de lo que deberían. Esto no es una guerra, esto es fútbol.» Comentó que la discusión sobre el arbitraje no es constructiva y que espera poder hablar más sobre el tema al final de la temporada.
El portugués añadió que hay demasiados jugadores que se quejan en redes sociales, lo cual no contribuye a la imagen del torneo: «Debemos dar ejemplo no solo aquí sino de cara a Europa.» Su objetivo es que la liga saudita compita en el nivel más alto, pero las quejas constantes podrían perjudicar dicha aspiración.
Por su parte, Demiral también criticó la actuación arbitral, afirmando: «El arbitraje es una locura, siempre favorece al Al-Nassr.» Con sus palabras, el defensor subrayó su frustración ante la percepción de que las decisiones arbitrales tienden a beneficiar a un solo equipo de manera sistemática. La situación refleja un ambiente complicado en la liga, que necesita urgentemente resolver estos conflictos para garantizar su credibilidad y el fair play.

































































































