El Ayuntamiento de Donostia ha anunciado que la aprobación definitiva de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se programará para el próximo pleno en enero, lo que permitirá que la limitación en la apertura de nuevos hoteles y pisos turísticos entre en vigor en febrero, tras su publicación en el Boletín Oficial de Gipuzkoa. Este anuncio fue realizado por la consejera María Ubarretxena durante una rueda de prensa, donde también se explicó que la intención inicial era concluir la tramitación este mes, pero un retraso en la recepción del informe de Costas ha llevado a posponer la aprobación hasta enero.
Ubarretxena indicó: «No lo llevaremos al Pleno del día 18 porque el plazo era más corto debido a las celebraciones navideñas y no contábamos con el margen necesario. El informe de Costas, que ya tenemos y es favorable, era uno de los documentos clave que necesitábamos». La consejera también mencionó que otros informes obligatorios, como los de movilidad, igualdad y medio ambiente, también se encuentran en orden.
La nueva regulación afectará a los barrios más céntricos de la ciudad, donde no se permitirán nuevos alojamientos. En el resto de Donostia, las nuevas aperturas estarán restringidas. La delegada del PNV expresó su preocupación ante las dudas planteadas por el grupo de Elkarrekin Podemos sobre un recurso de casación que podría ser presentado ante el Tribunal Supremo contra la moratoria de licencias. El portavoz de esta formación, Víctor Lasa, instó al gobierno municipal a tramitar con urgencia la modificación del PGOU para que cualquier decisión del Supremo sea irrelevante.
Ubarretxena tranquilizó a Lasa al afirmar que «llegamos con tiempo de sobra porque me han informado que el recurso de casación se acaba de interponer, y el Supremo suele tardar entre ocho y nueve meses en decidir si lo acepta». Una vez que los cambios en el PGOU sean aprobados, Donostia contará con una normativa muy restrictiva respecto a los usos hoteleros. La consejera también subrayó que el recurso se refiere a un edificio de uso residencial, donde no sería posible implantar un alojamiento turístico.
La regulación se dividirá en dos zonas: la zona 1 (roja), que implica una limitación total para la apertura de nuevos alojamientos en todo tipo de suelos, y la zona 2 (verde), donde se permitirán nuevos establecimientos turísticos solo en parcelas no residenciales, como terciarias e industriales. En esta última zona, los usos de hospedaje no podrán superar el 5% de la edificabilidad urbanística total sobre rasante. La zona 1 incluye áreas densamente pobladas, como el Centro, Gros, Antiguo y la margen derecha del río.
Por otro lado, la normativa contempla excepciones para facilitar la conservación de determinados edificios, como villas y conventos protegidos, que quedarán fuera de la normativa general. La intención del Ayuntamiento es permitir que estos edificios, muchos de ellos en riesgo de degradación, puedan tener un uso hostelero que favorezca su mantenimiento y conservación. Entre los inmuebles emblemáticos que podrían beneficiarse de esta excepción se encuentra Torre Satrústegui, donde se planea construir un hotel de lujo con 25 habitaciones, incorporando servicios de restauración y un spa.
La implementación de esta normativa marca un paso significativo hacia la regulación del turismo en la capital guipuzcoana y responde a las crecientes preocupaciones de la ciudadanía sobre la saturación del sector hotelero. Con este enfoque, el Gobierno Vasco busca equilibrar el desarrollo turístico con la preservación del patrimonio cultural y la calidad de vida de los habitantes. La próxima aprobación del PGOU será un momento clave en la gestión urbanística de Donostia, con implicaciones que afectarán tanto a los residentes como a los visitantes de la ciudad.
































































































