El corredor de montaña Jokin Uribetxeberria, natural de Legazpi, ha fallecido esta mañana durante una ascensión al monte Korosti, ubicado en su localidad natal. A pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia, no se pudo reanimar al atleta tras sufrir un infarto.
Conocido en su comunidad, Uribetxeberria era profesor en la ikastola Haztegi en Urola Garaia. Su muerte ocurrió en una de las rutas que suelen emplear los aficionados a las carreras de montaña, específicamente en una inclinación llamada “Mataburros”.
El corredor, junto a su hermano Iñigo, era un referente en el ámbito de las carreras de montaña en la región. Su trágico deceso ha atraído la atención de numerosos habitantes de Legazpi, quienes consideran esa ruta como parte de su entorno habitual.
El club de montaña Alpino Uzturre, al que pertenecía desde hacía un tiempo, ha expresado sus condolencias a la familia y amigos de Jokin, haciendo especial mención a su pareja, Lia Alonso Sarasola, con quien se encontraba entrenando al momento del suceso.
Ambos habían competido juntos en diversas pruebas, destacando su participación en la última San Silvestre de Legazpi, donde se alzaron con el primer puesto en la categoría de parejas mixtas el pasado 31 de diciembre.
De acuerdo con testimonios, ambos habían decidido entrenar juntos esa mañana, aunque se habían separado en la subida al monte cuando ocurrió la tragedia. Jokin había participado recientemente en la Kangas Mountain, una prueba de 33 kilómetros en Cangas de Onís, donde finalizó en el puesto 77 tras tres horas y 27 minutos de esfuerzo.
La Federación Vasca de Montañismo también ha querido enviar un mensaje de apoyo a la familia y allegados del fallecido, recordando su dedicación y amor por el deporte. En una nota publicada en redes sociales, la federación manifestó: «Recordaremos siempre su pasión y compromiso con el deporte de montaña. Un fuerte abrazo en estos duros momentos».
La comunidad de Legazpi y del Urola Garaia ha quedado conmocionada por la noticia, y el legado de Jokin Uribetxeberria perdurará entre aquellos que compartieron su pasión por la montaña y las carreras. Su repentina partida deja un vacío en el corazón de quienes le conocieron y apreciaron su espíritu competitivo.
































































































