El exjugador del Real Madrid y entrenador de la selección española durante el Mundial de 1982, el uruguayo Emilio Santamaría, ha fallecido a la edad de 96 años. Su deceso se produjo el pasado miércoles y ha sido confirmado por el club en un comunicado que expresa su profundo pesar por la pérdida de este ícono del fútbol mundial.
Emilio Santamaría se unió al Real Madrid en 1957, tras su paso por el Club Nacional de Football de Uruguay, donde dejó una huella imborrable. Durante sus nueve años como jugador del club, logró conquistar un total de 4 Copas de Europa, 1 Copa Intercontinental, 6 Ligas, y 1 Copa de España, participando en 337 partidos en total.
El club merengue recordó a Santamaría como parte de «aquel equipo legendario que ganó las primeras Copas de Europa de forma consecutiva, marcando el inicio de la historia del Real Madrid«. Este mensaje fue ratificado por el presidente del club, Florentino Pérez, quien destacó que Santamaría es considerado un gran símbolo del equipo, mencionando que «siempre representó de manera ejemplar los valores de nuestro club».
El exfutbolista es recordado no solo por su trayectoria en el club español, sino también por su labor con la selección uruguaya, con la que ganó el Campeonato Uruguayo en cuatro ocasiones y participó en 25 ocasiones como internacional, además de ser parte del equipo en el Mundial de Suiza en 1954 y el Mundial de Chile en 1962 con la selección española.
Tras su retiro como jugador, Santamaría inició su carrera como entrenador en la cantera del Real Madrid, dirigiendo posteriormente a la selección olímpica de España en los Juegos Olímpicos de México en 1968 y en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980. En 1982, asumió el cargo de seleccionador nacional español durante el Mundial celebrado en su país. Además, tuvo una larga etapa en el RCD Espanyol de Barcelona, donde entrenó durante 7 temporadas, convirtiéndose en el técnico con más partidos dirigidos en la historia del club.
La noticia del fallecimiento de Santamaría ha conmovido a la afición del Real Madrid y a los amantes del fútbol en general, quienes lo recordarán por su extraordinaria contribución al deporte. Su legado perdurará en la memoria de todos aquellos que han seguido su carrera, en la que dejó una marca imborrable tanto como jugador como entrenador.




























































































