La selección vasca de pelota, conocida como Euskal Selekzioa, ha logrado un notable éxito en el Mundial CIJB celebrado en Mendoza, Argentina, donde se ha coronado campeona. Este triunfo es el resultado de un esfuerzo considerable, como señala Joxemari Mitxelena, presidente de la Federación de Euskadi de Pelota Vasca, quien destaca la dedicación y el intenso trabajo de entrenamientos realizados a lo largo del invierno, incluso bajo condiciones climáticas adversas.
Mitxelena comenta que la clave del éxito radica en la perseverancia de los jugadores, quienes entrenaron todos los fines de semana desde diciembre, lo que ha culminado en este importante logro. La competición no solo ha puesto de manifiesto el talento de los participantes, sino también la capacidad de adaptación de los deportistas, capaces de competir en diferentes modalidades.
El campeonato ha sido especialmente exitoso en la categoría femenina, donde las representantes vascas han alcanzado tres medallas de oro, así como una medalla de plata en la modalidad de one wall. Este dominio femenino refleja el potencial de Euskadi en el ámbito deportivo, consolidando su posición en el panorama internacional.
En total, Euskadi ha movilizado a 31 representantes, incluyendo a federativos y un equipo técnico comprometido. Entre las figuras destacadas del equipo femenino se encuentran Olatz Arrizabalaga, Itxaso Erasun y Ainhoa Ruiz de Infante, mientras que en el masculino brillaron nombres como Pantxoa Valencia y Egoitz Amantegi. El equipo técnico, liderado por Iñaki Esnal y junto al fisioterapeuta Ander Aranzabal, ha sido fundamental para el éxito alcanzado.
El presidente de la federación ha enfatizado que este logro se enmarca dentro de una planificación meticulosa que permitió gestionar de manera efectiva todos los aspectos logísticos, desde los viajes hasta las acreditaciones. La consolidación de la proyección internacional tras la oficialidad de la selección ha sido un objetivo prioritario, y la reciente victoria demuestra que se están alcanzando las metas propuestas.
La valoración de los resultados es altamente positiva y refleja un futuro prometedor para la pelota vasca, con oportunidades de seguir creciendo y consolidándose a nivel global. La capacidad para adaptarse a diferentes modalidades y la fortaleza del equipo son elementos que auguran un gran potencial para competiciones futuras.





























































































