La asistencia a los cines en Euskadi experimentó un descenso del 5,2% en 2025, con un total de 3,2 millones de espectadores. Este bajón se tradujo en una recaudación de 22,6 millones de euros, lo que representa una caída del 2,6% respecto al año anterior. Estas cifras forman parte del informe titulado ‘Las salas de cine. Datos 2025’, presentado recientemente en Madrid por la Federación de Cines de España (FECE).
Según el informe, aunque la disminución en Euskadi fue notable, se vio menos acentuada que en el resto del país, donde la caída de público alcanzó el 8% y los ingresos cayeron un 4,9%. La directora general de FECE, Almudena Fernández-Golfín, atribuyó el descenso a diversos factores que influyen tanto en la oferta como en la frecuencia de asistencia al cine. «Quizá hemos ido menos veces al cine, la oferta no ha sido lo suficientemente atractiva y el clima, el cómo está la situación de guerras y los costes de la vida han subido», comentó.
A nivel nacional, la película ‘Avatar: Fuego y Ceniza’ fue la más vista del año, mientras que ‘Padre no hay más que uno 5’ se posicionó como la producción española más exitosa. El cine español mantuvo una cuota del 19%, similar a la del año previo, con treinta películas que lograron alcanzar el primer puesto semanal en 2025.
El periodo más exitoso para las salas de cine tuvo lugar del 26 al 28 de diciembre, con casi 10 millones de espectadores, y el día más concurrido fue el 2 de julio, cuando se registraron 554.244 asistentes, un mes caracterizado por el final del curso escolar y el estreno de varias películas.
En el análisis regional, la Comunidad de Madrid lideró la asistencia con 13,9 millones de espectadores, seguida por Catalunya (11,9 millones) y Andalucía (9,4 millones). En cuanto a los descensos, La Rioja (-3%), País Vasco (-5,2%) y Cantabria (-6%) fueron las comunidades con las menores caídas, mientras que Ceuta y Melilla (-19,8%), Navarra (-11,9%) y Andalucía (-11,5%) mostraron las mayores disminuciones en asistencia.
El número de salas de cine se mantuvo en general estable, aunque algunas regiones, como Canarias y Navarra, vieron una disminución significativa en la cantidad de cines. Euskadi, por su parte, perdió una sala, reduciendo el total a 198.
Estos datos subrayan un panorama complejo para el sector cinematográfico en Euskadi y España, donde el desafío es recuperar el interés del público y adaptarse a un entorno cambiante. La combinación de factores económicos y sociales parece haber impactado en la forma en que los espectadores disfrutan de las películas, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la industria.


























































































