Imanol López se despidió del mundo de la pelota profesional en un emotivo homenaje celebrado en Zumaia, tras una carrera que se extendió a lo largo de 23 años. El evento, que reunió a familiares, amigos y aficionados, se convirtió en una celebración de sus logros y del impacto que ha tenido en este deporte. La atmósfera fue de pura emoción, con el público de pie, mostrando su aprecio por un atleta que ha sido un referente en el ámbito de la cesta punta.
El homenaje culminó con una actuación de mariachis que interpretaron una famosa canción de Vicente Fernández, uno de los íconos de la música mexicana. En ese momento, con un sombrero de charro, López dejó claro que su conexión con México es profunda, ya que su trayectoria ha estado marcada por momentos significativos tanto en Hegoalde como en Iparralde.
Sin embargo, más allá del homenaje, el encuentro también tuvo su carga competitiva. El partido que disputó con Aritz Erkiaga se desarrolló con intensidad desde el principio. Con un comienzo abrumador, se encontraban 10-0 en desventaja, lo que hizo que el público temiera por el resultado. A pesar de ello, la pareja de López y Erkiaga logró reponerse en el encuentro, mostrando su espíritu luchador.
El partido fue un reflejo de la carrera de López: 18 tantos conseguidos con apenas tres errores, un testimonio de su destreza y enfoque en la competición. A pesar de las dificultades iniciales, la pareja fue capaz de acercarse al marcador, aunque finalmente se quedaron cortos, cerrando el encuentro en 15-12. López, en su última actuación, no falló una sola pelota, lo que demuestra su inquebrantable voluntad de competir hasta el final.
Entre los momentos destacados, el joven Unai Lekerika se mostró como un posible sucesor de López, contribuyendo al juego con su energía y habilidades. El equipo enfrentó a sus oponentes, Jean Olharan y Unai Lekerika, que también brindaron una actuación destacada, llevando el marcador a un emocionante 14-12 antes de que el resultado final se decidiera.
El evento no solo conmemoró la trayectoria de un gran atleta, sino que también evidenció la conexión emocional que la pelota vasca genera en la comunidad. La Diputación Foral de Gipuzkoa ha mostrado su apoyo continuo a este deporte, reforzando la importancia de preservar la cultura y las tradiciones que lo rodean. Como se destacó, “esta Liga de Naciones va a ser un gran embajador para nuestro deporte”, reflejando el compromiso de seguir promoviendo la pelota vasca en el ámbito nacional e internacional.
El legado de Imanol López perdurará en la memoria de los seguidores de la pelota vasca, y su despedida marca el cierre de una era. La afición espera ver cómo la nueva generación, liderada por jóvenes como Lekerika, toma el testigo y sigue avanzando en esta tradición deportiva tan arraigada en el País Vasco.



























































































