El equipo de balonmano Bidasoa Irun se despidió de sus aspiraciones europeas tras su última cita en la fase principal, donde se enfrentó al Montpellier en Artaleku. El entrenador, Álex Mozas, subrayó que ahora el foco debe estar completamente en la Liga y en la próxima Copa del Rey, con la esperanza de regresar la próxima temporada a competiciones internacionales.
Tras cerrar una etapa europea marcada por doce partidos que comenzaron en agosto, Mozas expresó su orgullo por el rendimiento del equipo, aunque lamentó no haber logrado avanzar en la competición. «Hemos tenido una andadura que nos debe hacer sentir orgullosos, pero todos queremos competir y ganar más», comentó el técnico.
El encuentro contra Montpellier fue descrito por Mozas como un choque de alta intensidad, destacando el nivel de juego de ambos equipos. A pesar de la derrota, valoró la experiencia de jugar en casa ante un rival de gran calibre. «Aunque no hayamos ganado, ha sido gratificante ver disfrutar a nuestra afición con jugadores locales», afirmó.
En la rueda de prensa posterior, Alex Raix y Oihan Arruti, dos jóvenes promesas del equipo, compartieron su entusiasmo por la experiencia vivida. Raix expresó que «jugar en Artaleku es increíble», mientras que Arruti añadió que «la noche fue muy especial, con el apoyo de nuestra gente». Ambos jugadores han sido parte fundamental del equipo a pesar de las ausencias de otros compañeros.
A lo largo de la competición, la plantilla ha tenido que adaptarse a las lesiones de varios jugadores claves. Mozas reconoció que esto ha añadido un nivel adicional de complejidad a la planificación del equipo y a la gestión emocional de los jugadores. «Ver a compañeros que no pueden jugar afecta al equipo, porque al final somos personas», destacó.
Pese a las dificultades, el Bidasoa culmina su participación en Europa con un balance que les permite mirar hacia adelante con mejores perspectivas. Con la Liga Asobal a la vista, el equipo debe centrarse en los próximos encuentros para consolidarse en la clasificación. «Necesitamos recobrar a los jugadores lesionados y prepararnos para los retos que vienen», enfatizó Mozas al referirse a la crucial vuelta a la competición nacional.
La afición también jugó un papel importante en el partido, llenando las gradas de Artaleku y apoyando al equipo en todo momento. Aunque la asistencia no fue la misma que en encuentros anteriores, el ambiente fue notable, y se espera que este apoyo continúe a medida que se acerque el cierre del periodo competitivo, que incluirá un partido destacado contra el FC Barcelona.
Con el final de esta fase, el Bidasoa se prepara para afrontar los desafíos restantes en la Liga. «De aquí a final de temporada tenemos nueve partidos que son cruciales, y necesitamos gestionar bien los esfuerzos y la presión”, concluyó Mozas, consciente de que el equipo se convierte en un rival a batir para otros clubes. La capacidad de mantener la competitividad mostrada en los partidos europeos será clave para el éxito del equipo en el tramo final de la temporada.






























































































