La esquiadora española Audrey Pascual ha alcanzado un hito importante en su carrera al conseguir la medalla de oro en la prueba de supergigante durante los Juegos Paralímpicos de Invierno que se celebran en Milán y Cortina d’Ampezzo. Este triunfo se suma a la medalla de plata que obtuvo el pasado sábado en la prueba de descenso, lo que la convierte en una de las grandes promesas del deporte paralímpico español.
A pesar de su juventud, con solo 21 años y compitiendo en la categoría de deportistas con discapacidad, Pascual ha demostrado un excepcional nivel de habilidad al dominar la prueba. La esquiadora salió entre las primeras, aprovechando una oportunidad cuando su principal competidora, la alemana Anna-Lena Forster, cometió un error y se salió del trazado, lo que le permitió a Pascual mantener la ventaja.
“Donde de verdad tengo ganas de conseguir medalla son en las pruebas de velocidad. Ganar un oro en velocidad, que encima no llevo muchos años, me haría muchísima ilusión”, había expresado Audrey antes de la competición. Tras un primer intento en el descenso donde estuvo cerca de alcanzar el podio, su anhelo se hizo realidad en este segundo intento, logrando el oro en presencia de su familia en el Centro Esquí de Alpino de Tofane.
En la jornada previa, Pascual había estado cerca de la gloria, quedando a solo cinco centésimas de la victoria, lo que la motivó a dar lo mejor de sí en la prueba de supergigante. Con una bajada impecable y un tiempo de 1:17.82, la esquiadora española mostró control y seguridad en cada momento de la carrera, marcando la pauta desde el inicio.
Las expectativas estaban altas, especialmente con Forster como una de las favoritas tras haber terminado en primer lugar en la prueba de descenso. Sin embargo, la veteranía de la alemana no fue suficiente para superar a Pascual, quien logró una ventaja significativa en el segundo punto intermedio. Esto dejó el camino libre para la japonesa Momoka Muraoka, quien se llevó la plata, y la china Sitong Liu, que se hizo con el bronce.
Con esta medalla, Audrey Pascual no solo se convierte en campeona paralímpica, sino que también aporta la segunda medalla a la delegación española en estos Juegos, elevando a 45 el total histórico de medallas en el ámbito invernal para el deporte paralímpico español. El último oro conseguido por una mujer en esta categoría había sido el de Magda Amo en 1998, en Nagano.
Desde este lunes, los únicos campeones paralímpicos invernales de España en esquí alpino eran el guipuzcoano Jon Santacana, junto a su guía Miguel Galindo, así como otros deportistas con discapacidad visual. Con su reciente triunfo, Pascual se une a este selecto grupo, reafirmando su posición como una de las mejores esquiadoras en su disciplina.
El próximo desafío de la esquiadora será la prueba combinada, donde competirá nuevamente en supergigante seguido de eslalon, en un evento que promete ser emocionante. Con la confianza adquirida por este oro, las expectativas son altas para lo que resta de competición.
































































































