El Bidasoa Irún se desplazó a Huesca con varias bajas significativas que generaban incertidumbre. Sin embargo, el equipo logró regresar con un triunfo contundente por 25-31, consolidando su buen momento tras una excelente actuación. La portería, defendida por Leo Maciel, fue clave en el resultado, ya que realizó 15 paradas, lo que equivale a un 36% de efectividad, limitando al equipo local a solo 25 goles.
A la lista de ausencias que incluían a Peciña, Da Silva, Tuà y Rodrigo Salinas, se unió la de Unai Barreto. A pesar de esto, Gorka Nieto y Julen Mujika, quienes habían estado tocados durante la semana, lograron participar en el partido. Aunque el número de ausencias era elevado, los jugadores presentes se multiplicaron en esfuerzos para asegurar la victoria.
El encuentro comenzó bajo un ambiente tenso, pero el Bidasoa se mostró firme en los primeros minutos, mostrando un alto porcentaje de aciertos en sus lanzamientos. A pesar de sufrir un pequeño revés que permitió a Huesca tomar la delantera por un gol, el Bidasoa reaccionó rápidamente y estableció una ventaja de tres goles antes del descanso, dejándolo en 14-16.
Tras el descanso, el equipo irundarra no perdió el ritmo. Aunque no aprovechó su primer ataque, un parcial de 0-3 amplió la ventaja a 15-19. Posteriormente, un tiempo muerto del equipo local no logró frenar el empuje de los visitantes, quienes continuaron aumentando su ventaja hasta llegar a un marcador de 19-25.
La defensa del Bidasoa, junto con la destacada actuación de Maciel, fue fundamental para mantener el control del partido. En ataque, varios jugadores se destacaron, como Esteban Salinas y Mielczarski, quienes aportaron goles importantes, complementando así el esfuerzo colectivo del equipo. El partido se cerró con un resultado favorable, situando al Bidasoa en una posición más cómoda antes de su próximo enfrentamiento.
Con esta victoria, el equipo no solo acumula valiosos puntos, sino que también refuerza la confianza de cara al próximo partido contra el Montpellier, programado para el martes. La actuación en Huesca es un testimonio del espíritu de lucha y resiliencia del Bidasoa Irún, que ha sabido adaptarse a las adversidades y salir adelante en momentos cruciales.


























































































