El Ayuntamiento de San Sebastián está implementando aproximadamente 200 sanciones semanales en la Zona de Bajas Emisiones, afectando principalmente a vehículos con matrícula extranjera que ingresan al centro sin haber completado el registro necesario para demostrar que cumplen con los requisitos ambientales. La concejala de Movilidad y Turismo, Olatz Yarza, manifestó que muchos de estos conductores no son conscientes de la obligación de registrar sus vehículos en el sistema municipal antes de acceder a esta área restringida.
Yarza explicó que la mayoría de las multas se están aplicando a automóviles de fuera del país, no porque sean más contaminantes, sino porque sus propietarios no han notificado previamente su matrícula. “Muchos visitantes, sobre todo franceses, no saben que deben realizar este trámite antes de entrar”, afirmó. Aunque reconoció que persiste una “falta de información”, aseguró que el consistorio está trabajando para llegar a estos conductores a través de anuncios en medios de comunicación del País Vasco francés y en hoteles.
Con el primer aniversario de la Zona de Bajas Emisiones, la concejala calificó el balance como «muy positivo», dado que la medida ha conseguido reducir el tráfico en el centro de la ciudad entre un 14% y un 16%. Sin embargo, subrayó que el objetivo primordial no es solo disminuir el tráfico, sino mejorar la calidad del aire en la ciudad. “No es una medida para calmar el tráfico, sino para mejorar la calidad del aire, aunque ambas cosas están interrelacionadas”, destacó.
En otro orden de cosas, la llegada de Uber a Donostia ha generado un malestar considerable entre los taxistas de la ciudad. La concejala comentó que el Ayuntamiento fue avisado de la puesta en marcha de la plataforma de transporte un día antes de su inicio operativo. “Nos comunicaron por correo electrónico la tarde anterior a su lanzamiento”, explicó Yarza.
El consistorio defiende que todos los operadores deben seguir las mismas normas, aunque admite que actualmente existe un “vacío normativo” que dificulta la regulación del servicio. «Hemos incorporado un nuevo jugador en esta partida, y todos deben jugar con las mismas reglas», enfatizó, añadiendo que las VTC no pueden utilizar el carril bus ni realizar ciertos giros. También se está evaluando la cuestión de los traslados urbanos, dado que Uber argumenta que tiene derecho a realizarlos, mientras que la Diputación Foral sostiene lo contrario.
Mientras se define el marco legal, el Ayuntamiento asegura que está vigilando las actividades de Uber en la ciudad, aunque hasta el momento no se han impuesto sanciones. Yarza considera urgente que las instituciones competentes convoquen a la comisión del taxi para abordar esta nueva situación, y ha solicitado a la Diputación que realice dicha convocatoria, aunque aún no hay una fecha establecida.
Por otro lado, un cambio significativo en la movilidad urbana se anticipa con la puesta en marcha de la pasante del Topo de Euskotren, programada para el segundo semestre del año. El Ayuntamiento prevé que esta nueva infraestructura tendrá un impacto importante en el uso del transporte público y del vehículo privado. Por ello, el consistorio está considerando la necesidad de “analizar y replantear” el mapa de líneas de Dbus una vez que el nuevo sistema esté operativo.
La concejala subrayó que cambiar los hábitos de movilidad es un proceso complejo, por lo que planean esperar un año completo para observar cómo se comporta la demanda. «No se trata de reducir el servicio, sino de redistribuir recursos si es necesario», aseguró, aclarando que no se prevé que sobren autobuses en la ciudad. «Si se detecta exceso en alguna línea, se reforzarán aquellas que actualmente tienen problemas de frecuencia o capacidad», advirtió.
Asimismo, el área de Movilidad enfrenta un reto adicional en relación al acceso al polígono de Eskuzaitzeta, que se encuentra en expansión y albergará la nueva cárcel del territorio. Un obstáculo significativo es de carácter legal, ya que los autobuses de Dbus no están autorizados a circular fuera del término municipal de San Sebastián y, para acceder a Eskuzaitzeta, es necesario atravesar otros municipios como Lasarte-Oria o Usurbil.
“Eskuzaitzeta pertenece a Donostia, pero para llegar allí es necesario pasar por otros municipios y Dbus no puede salir del término municipal”, explicó la concejala. En colaboración con la Diputación Foral de Gipuzkoa, están explorando posibles soluciones, como la creación de una lanzadera que conecte con estaciones ferroviarias cercanas.
De esta manera, el Ayuntamiento de San Sebastián se enfrenta a múltiples desafíos en el ámbito de la movilidad, buscando equilibrar las necesidades de los ciudadanos con la sostenibilidad ambiental y la regulación de nuevos servicios de transporte. La evolución de estas iniciativas será clave para el futuro de la movilidad en la ciudad.



























































































