Las trabajadoras de las residencias de mayores en Gipuzkoa han iniciado una huelga indefinida convocada por ELA. Este miércoles, intentaron acampar en el Ayuntamiento de Donostia sin éxito, repitiendo acciones previas en localidades como Errenteria, Zumaia y Ordizia. En lugar de acampar, representantes del colectivo lograron acceder al Pleno, donde se espera que se reúnan con algún responsable municipal para presentar sus demandas.
Las trabajadoras de varias residencias en Donostia, incluyendo Villa Sacramento, La Paz y Txara II, forman parte de un grupo más amplio que lleva 173 días en huelga. Su objetivo es alcanzar un acuerdo que garantice contratos «al 100%» para las aproximadamente cinco mil trabajadoras del sector, con una exigencia de un sueldo mínimo de 1.500 euros.
Durante la movilización, las trabajadoras expresaron su descontento con lemas como «Con esta patronal y esta Diputación vamos de culo» y «aquí estamos hasta lograr un acuerdo». La situación refleja una creciente tensión en el sector, donde la precariedad laboral se ha convertido en un tema central de la reivindicación.
Aintzane Orbegozo, representante de ELA, señaló que las trabajadoras han llevado a cabo encierros en los ayuntamientos de Errenteria, Zumaia y Ordizia e intentaron hacer lo mismo en Zumarraga, aunque el Gobierno municipal de esa localidad, del PSE, no apoyó la iniciativa. Orbegozo subrayó que los grupos municipales de Donostia tienen una «responsabilidad y urgencia política» para abordar las necesidades del sector y instar a la Diputación a adoptar medidas concretas para combatir la precariedad laboral.
Uno de los aspectos críticos que señalaron las trabajadoras es que casi la mitad de ellas cuentan con contratos parciales no voluntarios. Este hecho, según Orbegozo, es un claro indicativo de una estrategia empresarial destinada a maximizar beneficios a costa de las condiciones laborales. También lamentó que muchas trabajadoras no alcanzan el salario mínimo que están reclamando, lo que pone de manifiesto la urgencia de abordar la situación.
En el contexto de la movilización, Txomin Lasa, también de ELA, explicó al cordón de seguridad municipal que deseaban entregar sus reivindicaciones al Gobierno local y realizar un encierro. Sin embargo, las autoridades solo permitieron el acceso a una pequeña representación del colectivo al Pleno, con la condición de identificarse y sin pancartas o megáfonos.
Lasa propuso a las trabajadoras presentar sus demandas en el Pleno y solicitar una reunión con el alcalde, Jon Insausti, para después de la sesión. «Hemos venido buscando amparo en el Ayuntamiento, ya que la Diputación no responde ante nuestras necesidades», comentó Lasa, evidenciando la frustración del colectivo ante la falta de respuestas por parte de las instituciones.
La situación laboral en el sector de residencias para mayores es una preocupación creciente en Gipuzkoa. Las trabajadoras no solo buscan mejoras salariales, sino que también exigen un cambio estructural que garantice contratos dignos y condiciones laborales justas. El próximo paso en el proceso de negociación está programado para el 7 de mayo, donde se espera un avance en las conversaciones.
La huelga de las trabajadoras de residencias de mayores en Gipuzkoa es un reflejo de un problema más amplio que afecta a muchos sectores laborales en la región, donde la precariedad y los bajos salarios son cuestiones recurrentes. La presión sobre las instituciones para abordar estas problemáticas es cada vez mayor, y las movilizaciones de las trabajadoras de ELA en Donostia son un ejemplo del empoderamiento y la lucha por derechos laborales fundamentales.































































































