El Ayuntamiento de Irun ha sido el escenario de la presentación oficial de la Vuelta al Bidasoa, un evento ciclista que se desarrollará del 8 al 10 de mayo. Esta edición, la número 52, cuenta con la participación de catorce ciclistas de la comarca, una cifra que marca un récord en la historia reciente de la prueba. Los organizadores han destacado que este número representa la mayor representación local en las últimas décadas.
Durante el evento, la consejera María Ubarretxena y otros representantes institucionales resaltaron la importancia de la Vuelta al Bidasoa como un factor de cohesión en la comarca, uniendo a los municipios en torno a su riqueza paisajística y cultural. La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, fue la encargada de dar la bienvenida a los asistentes, subrayando el valor que tiene esta competición para la comunidad.
La carrera comenzará con una cronoescalada que tendrá lugar el viernes, con un recorrido entre Guadalupe y Jaizkibel, en Hondarribia. El sábado, los ciclistas se enfrentarán a una etapa más larga de 163 kilómetros, que partirá de Arantza y culminará en Lizarrietako Lepoa. Esta jornada será especialmente exigente, ya que los participantes deberán superar cuatro puertos puntuables: Ziga, Belate, Orokieta y Lizarrieta. Finalmente, el domingo se llevará a cabo la etapa de clausura, que seguirá la ruta tradicional entre Hendaia e Irun, con varios altos que los corredores tendrán que conquistar.
El acto de presentación también contó con la presencia de diversos representantes locales, entre ellos Igor Enparan Araneta, alcalde de Hondarribia, y Jean-Michel Arruabarrena, concejal de deportes de Hendaia. Estos líderes comunitarios elogiaron el esfuerzo conjunto entre el Gobierno Vasco y las entidades organizadoras, como Irungo Txirrindulari Elkartea y Baztandarrak Txirrindulari Taldea, para revitalizar la carrera.
El apoyo institucional y organizativo ha sido fundamental para garantizar la viabilidad de este evento, que no solo promueve el deporte, sino que también fomenta la convivencia y el espíritu comunitario entre los habitantes de la comarca. Los representantes han subrayado cómo la Vuelta al Bidasoa sirve de plataforma para destacar el patrimonio natural y cultural de la región.
Con esta edición, los organizadores esperan no solo atraer a más competidores y aficionados, sino también generar un impacto positivo en la economía local, fomentando el turismo y la promoción de Gipuzkoa como un destino ideal para eventos deportivos. Se espera que el evento atraiga a visitantes de diversas partes del país, contribuyendo así a la dinamización económica de la zona.
La creciente participación de ciclistas locales es un indicativo del auge del ciclismo en la región y de la relevancia que tiene este deporte en la cultura vasca. La comunidad espera con ansias el inicio de la competición, confiando en que la Vuelta al Bidasoa será un éxito tanto a nivel organizativo como en términos de participación y público.
En conclusión, la Vuelta al Bidasoa no solo es una prueba deportiva, sino un evento que simboliza la unión de la comarca y la celebración de la cultura ciclista, dejando un legado que perdurará en el tiempo.

































































































