La sesión plenaria de hoy ha vuelto a poner sobre la mesa la cuestión de la limpieza y el mantenimiento adecuado de los alrededores de los pabellones desocupados de Zardoya-Otis. Este asunto, que ha suscitado debate en múltiples ocasiones, ha sido objeto de una moción presentada por el PP, que incluye siete puntos aprobados por la corporación. Durante las deliberaciones, todos los grupos, salvo EH Bildu que se abstuvo, han apoyado la petición para que el Gobierno local elabore un Plan Integral de Reurbanización y Mejora en torno a la calle Jolastokieta y la Calzada de San Ignacio, el cual debe contemplar “la reurbanización completa del viario, la mejora de la pavimentación, la regeneración del parque existente y la adopción de soluciones de accesibilidad”.
La asamblea también ha dado luz verde a una solicitud unánime al Gobierno Vasco para que “presente un calendario detallado” que contemple las mejoras a realizar, junto con la asignación presupuestaria necesaria. Además, se exige que se tomen las medidas pertinentes para asegurar la accesibilidad a los servicios de emergencia en la zona. Asimismo, se ha acordado intensificar “de manera inmediata las labores de mantenimiento, limpieza y seguridad” en el área afectada.
Sin embargo, el punto que solicitaba la coordinación del Gobierno local con las administraciones pertinentes para llevar a cabo el desalojo seguro y ordenado de las naves ocupadas, así como su posterior demolición y regeneración, no contó con el respaldo de Elkarrekin Donostia ni de EH Bildu. Estas formaciones argumentaron que el PP ha mezclado cuestiones distintas que deberían ser abordadas por separado, criticando que haya “metido en el mismo saco” la urbanización del área y el desalojo de los pabellones. “El PP mezcla temas de forma interesada”, afirmó la concejala de EH Bildu, Izar Hernando.
La concejala de Urbanismo, Nekane Arzallus, reconoció que, si bien la moción del PP tiene un buen propósito, resulta más complicado establecer un calendario para el desalojo de las naves, a pesar de que “ya está aprobada la licencia de derribo” y que se está trabajando conjuntamente con las administraciones competentes en este aspecto. En cuanto al planeamiento urbanístico de la zona, Arzallus recordó que actualmente se encuentra en periodo de alegaciones y estimó que la aprobación inicial podría llevarse a cabo este verano.
Esta situación refleja una vez más las tensiones entre diferentes grupos políticos en Donostia. El debate sobre el entorno de Zardoya-Otis no es solo una cuestión de limpieza y mantenimiento; también abarca complejas dinámicas de desarrollo urbano y la convivencia con los espacios públicos. La necesidad de un enfoque coordinado y eficaz se hace más evidente, especialmente ante la diversidad de opiniones y enfoques que surgen durante estas discusiones. La implicación de los ciudadanos y las respuestas adecuadas del Gobierno local serán clave para abordar estos desafíos en el futuro.

































































































