A pesar de que aún faltan más de un año y cinco meses para las elecciones forales y municipales, el ambiente electoral empieza a notarse entre los partidos, destacando el caso de los socialistas vascos. Su líder, Eneko Andueza, ha criticado abiertamente al alcalde de Donostia, Jon Insausti, en relación con las obras de la pasante del Topo, que se encuentra en la fase final de su preparación para entrar en funcionamiento.
Andueza ha expresado que Insausti intenta «apuntarse el éxito» de esta obra, un comentario que ha calificado como «broma». Según el secretario general del PSE, el alcalde pretende convertir la inauguración de este proyecto en una meta personal, cuando, según él, «es una obra que lleva el sello cien por cien socialista».
Durante un acto político celebrado en Donostia, donde se reunieron varios miembros de su partido que ocupan cargos en las administraciones vascas, Andueza ha señalado la importancia del consenso sobre la obra. Sin embargo, ha subrayado que Insausti intenta patrimonializar el proyecto. «Que nadie olvide quién la defendió, quién la impulsó, quién la desarrolló y quién la va a terminar y poner en marcha. Mientras otros decían que era imposible, nosotros la impulsamos en la etapa del lehendakari Patxi López», ha dicho Andueza.
A medida que se acercan las elecciones de 2027, Andueza ha instado a sus compañeros a esforzarse al máximo, ya que liderar Euskadi sigue siendo su «objetivo irrenunciable». El secretario general del PSE ha manifestado sin reparos sus ambiciones políticas, afirmando que «nuestra intención es clara: liderar más ayuntamientos, aumentar nuestro peso en las diputaciones y asumir más responsabilidades». Se ha mostrado especialmente optimista sobre las posibilidades de ganar terreno en Donostia y Gipuzkoa.
Sobre la pasante del Topo, que finalizará el fondo de saco de la estación de Amara y extenderá la línea bajo La Concha hasta el Antiguo para conectarse con el trazado en Lugaritz, Andueza ha comentado que es «probablemente la obra más compleja de cuantas se están llevando a cabo en estos momentos en Euskadi». Esta obra, que debe ser inaugurada en 2026, es vista por el líder socialista como un logro que refleja el esfuerzo de su partido en el Gobierno Vasco.
Andueza ha enfatizado que la realidad de este proyecto se materializará en 2026, gracias a la dedicación de los socialistas durante años. Se ha manifestado escéptico ante el interés de Insausti, cuestionando: “¿Dónde han estado durante todo este tiempo?” Esto pone de relieve las tensiones políticas en la región, a medida que los socialistas buscan consolidar su influencia en las próximas elecciones.
En este contexto, la pasante del Topo no solo representa un avance en infraestructuras, sino que también se ha convertido en un símbolo de la lucha por el reconocimiento político. La obra, que ha suscitado tanto interés, se presenta como un tema clave en el debate electoral, con los socialistas posicionándose como los verdaderos impulsores de esta iniciativa vital para el transporte en Donostia.
El clima político se agita mientras los partidos afinan sus estrategias. Andueza, con su enfoque claro y directo, ha lanzado un aviso a sus contrapartes sobre la importancia de mantener el foco en los logros del pasado reciente. La pasante del Topo, por tanto, no solo es una obra de infraestructura, sino que también pone de manifiesto la complejidad de las dinámicas políticas que se avecinan en Gipuzkoa.































































































