El lehendakari Imanol Pradales ha admitido que la comunicación entre Petronor y las autoridades no fue adecuada durante el incidente que tuvo lugar a finales de febrero en Muskiz, donde se detectaron niveles elevados de benceno. En este contexto, Pradales ha señalado que el Gobierno Vasco está llevando a cabo un análisis de lo sucedido y está revisando los protocolos de actuación relacionados con el evento en la refinería.
Con respecto a la situación, el lehendakari ha informado que se ha constituido un grupo de trabajo encargado de evaluar la gestión del incidente y de proponer mejoras en los mecanismos de coordinación ante situaciones similares en el futuro. “La comunicación de Petronor con el servicio de emergencias y su coordinación con las instituciones no se realizó de manera adecuada”, ha indicado Pradales.
A pesar de que el Gobierno Vasco actuó “con diligencia y de manera coordinada” al tomar conocimiento del suceso, Pradales ha enfatizado la necesidad de revisar los protocolos existentes para prevenir problemas parecidos en adelante. El Ejecutivo ha instado a la empresa a que revise su proceder durante el incidente y que presente propuestas de mejora.
También ha revelado que el Gobierno ha solicitado a Petronor que realice un análisis exhaustivo de lo acontecido y adopte las medidas necesarias para evitar situaciones similares en el futuro. Este pedido se enmarca en una estrategia más amplia de mejora en la gestión de emergencias.
En respuesta a la preocupación por la calidad del aire en la zona, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, anunció en el Parlamento Vasco que se instalará una nueva estación de control de calidad del aire de última generación en los alrededores de la refinería. Este nuevo sistema se sumará a las cuatro estaciones ya existentes, permitiendo la medición de contaminantes emergentes y partículas ultrafinas, lo cual es fundamental para la salud pública y el medio ambiente.
El episodio que desencadenó esta revisión de protocolos se registró el 26 de febrero, cuando parte de la gasolina de un tanque en la refinería se evaporó, liberando una fracción volátil que incrementó los niveles de benceno en zonas cercanas. Aunque las autoridades recomendaron medidas preventivas para limitar la exposición de la población, no se declaró ninguna alerta sanitaria.
Hasta el momento, no se ha iniciado ningún expediente sancionador contra Petronor, ya que las investigaciones técnicas continúan para esclarecer las circunstancias que rodearon el incidente. Este análisis es esencial para entender lo ocurrido y garantizar que no se repita en el futuro.
La situación subraya la importancia de una comunicación eficaz entre las empresas y las instituciones en la gestión de emergencias. La colaboración entre el Gobierno Vasco y las compañías del sector es crucial para asegurar la protección del medio ambiente y la salud de la población, especialmente en áreas industriales como Muskiz.
Con la implementación de nuevas medidas de control y la revisión de los protocolos existentes, se espera que el Gobierno Vasco logre no solo una mejora en la respuesta ante incidentes, sino también un fortalecimiento de la confianza pública en las instituciones encargadas de la regulación y supervisión ambiental.




























































































