El expresidente del FC Barcelona, Joan Laporta, continúa arremetiendo contra el Real Madrid en cada oportunidad que se le presenta. Recientemente, en una rueda de prensa, Laporta acusó al club madrileño de recibir «ayudas arbitrales» cuando se encuentra en situaciones complicadas. Estas declaraciones llegaron tras la victoria del Madrid frente al Celta, donde un gol de Fede Valverde en el tiempo de descuento generó controversia debido a una posible falta previa sobre un jugador celeste.
El candidato a la reelección de la presidencia del Barça hizo referencia al partido, afirmando que «un jugador del Celta tiene el balón y le hacen una falta. La jugada continúa y marca el Madrid en el último minuto». Según Laporta, la intervención del VAR debería haber sido necesaria, recordando un episodio similar que afectó a su equipo en Anoeta, donde un gol fue anulado por una falta detectada por el árbitro. «Tuvieron la leche histórica, pero ese gol se debería haber anulado por una falta previa», declaró.
Laporta argumenta que el Real Madrid tiene un historial de recibir beneficios arbitrales en momentos críticos, señalando que «al Madrid siempre le pasa lo mismo». En sus palabras, el equipo merengue cuenta con un apoyo que les otorga «suerte», insinuando que este trato de favor no se extiende a otros clubes. Su retórica ha configurado una narrativa habitual en sus intervenciones, donde critica tanto al club presidido por Florentino Pérez como al cuerpo arbitral.
En medio de estas acusaciones, Laporta también destacó los logros de su gestión anterior, donde aseguró que ha transformado el club en un periodo de cinco años. «De encontrarnos un club que tenía un estadio que estaba descomponiéndose, un equipo que no ganaba y un club arruinado, hemos pasado a tener un estadio nuevo, un equipazo y un club saneado», comentó el político, subrayando su deseo de continuar con esta labor.
Por otro lado, el FC Barcelona sigue bajo la lupa judicial en el marco del caso Negreira. La reciente decisión de la jueza de extender seis meses la fase de instrucción ha mantenido la incertidumbre sobre el futuro del club. A más de tres años de que comenzara esta investigación, el desenlace aún no está claro, lo que añade presión a la ya tensa situación del equipo catalán.




























































































