El próximo 20 de enero, el Congreso de los Diputados abordará la proposición de ley del Gobierno Vasco que busca modificar los límites provinciales entre Euskadi y Castilla y León. Esta iniciativa tiene como objetivo la anexión del condado de Treviño a la provincia de Álava, a la que actualmente pertenece parte de este territorio.
La propuesta plantea la segregación de los municipios de Treviño y La Puebla de Arganzón, que actualmente forman parte de Burgos, integrándolos en el ámbito de Álava. En la justificación de la propuesta, se menciona que los habitantes de Treviño han expresado en repetidas ocasiones su deseo de unirse a Álava, un sentimiento que se ha manifestado en acuerdos históricos desde 1980, 1998 y 2013.
La iniciativa fue impulsada el año pasado por los ayuntamientos de Treviño y La Puebla de Arganzón, quienes recibieron apoyo en el Parlamento de Vitoria gracias a los votos favorables del PNV, EH Bildu y PSE. No obstante, el PP y UPyD se abstuvieron, a pesar de estar a favor de la anexión, cuestionando la fórmula utilizada.
En la exposición de motivos se destaca que «la voluntad de los treviñeses y treviñesas se expresa de acuerdo con el ordenamiento jurídico en vigor». Además, se menciona que la modificación de los límites territoriales está contemplada en la Constitución y en las normas estatutarias de ambas comunidades autónomas.
La proposición también resalta una contradicción en el cumplimiento de las normas, ya que la posición de Castilla y León podría obstaculizar el derecho de la población de Treviño a integrarse en Álava. Ante esto, se argumenta que corresponde a las Cortes Generales decidir sobre cualquier alteración de límites provinciales, dado que se requiere una ley orgánica estatal para llevar a cabo tal cambio.
El Parlamento vasco solicita al Congreso que se promulgue esta ley que permita la incorporación de los municipios del Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón a Álava. Esta iniciativa representa una nueva vía para alcanzar este objetivo histórico.
El Condado de Treviño, que fue fundado en 1160 y tiene una superficie de 222 kilómetros cuadrados, se localiza a solo 17 kilómetros de Vitoria y a unos 100 kilómetros de Burgos. En sus dos municipios residen alrededor de 2.000 personas. A lo largo de la historia, sus aspiraciones de autonomía han sido planteadas desde 1646, con intentos que se renovaron tras la restauración de la democracia en 1980 y 1998, aunque sin éxito debido a la resistencia de Castilla y León.
Este debate en el Congreso no solo podría redefinir las fronteras provinciales, sino que también reaviva el interés por las aspiraciones de los treviñeses, quienes buscan un reconocimiento que refleja su identidad y deseos históricos. La resolución de este asunto podría tener un impacto significativo en la relación y la cooperación entre las comunidades autónomas implicadas.






























































































