El pasado viernes, se llevó a cabo un homenaje en el Auditorio Nacional de Madrid a 53 supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer, una institución franquista que operó entre 1941 y 1985. Este evento fue marcado por las palabras del ministro de Justicia, Félix Bolaños, quien manifestó su vergüenza por el sufrimiento infligido a estas mujeres, quienes fueron sometidas a condiciones inhumanas y abusos sistemáticos. El Patronato, destinado supuestamente a “educar” a las mujeres, se convirtió en un centro de opresión y control, donde se les privó de sus derechos básicos y se les sometió a prácticas degradantes.
Bolaños recordó que estas mujeres fueron víctimas de un “sistema de terror” promovido desde el Estado, donde se practicaron violaciones graves de derechos humanos, incluyendo el robo de bebés y trabajos forzados. Durante su intervención, el ministro admitió que el Estado falló a estas mujeres, subrayando que su sufrimiento fue ignorado incluso durante la Transición a la democracia, un periodo que, según él, mantuvo sesgos machistas. “Os pido perdón de todo corazón”, expresó Bolaños, dirigiéndose a las presentes.
El acto tuvo un carácter emotivo, con un auditorio lleno de mujeres aplaudiendo fervorosamente cada vez que una de las supervivientes subía al escenario para recibir su diploma de reconocimiento, un símbolo de su lucha y resistencia tras años de silencio. Las supervivientes también recordaron a aquellas que ya no pueden contar sus historias, incluyendo la tragedia de una joven que se quitó la vida tras ser separada de su bebé.
Entre las intervenciones destacadas, Consuelo García del Cid, una de las internas, instó a las demás a que compartieran sus experiencias, reclamando verdad, justicia y reparación. García del Cid desnudó la falta de acción por parte del PSOE durante la administración de Felipe González, al señalar que el partido ignoró la existencia del Patronato. “La democracia nos debe 10 años de vida”, afirmó, mientras enumeraba las reivindicaciones pendientes, como la entrega de expedientes por parte de las congregaciones religiosas implicadas en la institucionalización del sufrimiento de estas mujeres.
Pilar Dasí, otra superviviente, enfatizó que el compromiso político no puede limitarse a actos simbólicos. Demandó la implicación del Ministerio de Sanidad para investigar la “psiquiatría ideológica” que se aplicó durante el franquismo, haciendo eco de las teorías aberrantes de Antonio Vallejo-Nágera, quien justificó el control social sobre las mujeres en base a teorías eugenésicas.
Las organizadoras del acto, como el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, anunciaron que se creará una comisión de verdad para investigar las violaciones de derechos humanos cometidas por el Patronato. Martínez leyó un discurso del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quien reafirmó el compromiso del Gobierno con la defensa de los derechos de las víctimas, reconociendo que aún queda mucho por hacer para abordar la violencia de género en la actualidad.
La emotiva jornada culminó con la actuación de la cantante Jeanette, quien interpretó su famosa canción «Soy rebelde», convirtiendo el evento en un canto a la resistencia y a la búsqueda de justicia. Este homenaje no solo sirvió para recordar el doloroso pasado, sino que también puso de manifiesto la necesidad de seguir luchando por los derechos de las mujeres y por una memoria democrática que no olvide a quienes sufrieron en silencio.
A medida que se avanza en la creación de la comisión de investigación, se espera que se tomen acciones concretas que contribuyan a la reparación y a la justicia para las víctimas del Patronato de Protección a la Mujer. El acto del viernes representa un paso hacia la visibilización de un capítulo oscuro de la historia reciente, y refuerza la importancia de reconocer y rectificar los errores del pasado.































































































