El alcalde de Urretxu, Jon Luqui, y el concejal de Urbanismo, Igor Zubillaga, ofrecieron recientemente una rueda de prensa en la que expusieron los avances en el ámbito industrial en la localidad desde que el PNV asumió la alcaldía en 2015. En este encuentro, destacaron que los cambios económicos han llevado al cierre de varias empresas históricas, transformando espacios que antes eran símbolos de prosperidad en áreas abandonadas y deterioradas.
Ante esta situación, el Ayuntamiento decidió actuar. Luqui remarcó que «Urretxu no podía resignarse a convivir con esos espacios degradados», subrayando la importancia de recuperar estas áreas no solo desde un punto de vista urbanístico, sino también como una estrategia para el futuro económico de la comarca.
Desde entonces, se ha puesto en marcha un plan para limpiar y revitalizar suelos industriales deteriorados, buscando crear un entorno propicio para atraer nuevas inversiones. Uno de los primeros lugares objeto de intervención fue el antiguo complejo de Irimo, que había permanecido desocupado durante años, lo que generó problemas de contaminación y ocupaciones irregulares. Actualmente, este espacio ha recuperado su actividad gracias a una nueva instalación industrial gestionada por la empresa Talleres Mecánicos Tellería.
Otro caso relevante es el de la antigua fundición Sarralde. Tras un largo proceso de limpieza y adecuación del terreno, en 2020 esta parcela fue adquirida por Sprilur, y en 2024 pasó a manos de la empresa de ingeniería Smartlog, que está en proceso de construir instalaciones dedicadas a la innovación tecnológica, con planes de iniciar operaciones en 2026.
El alcalde y el concejal también hicieron referencia al cierre de la planta de ArcelorMittal en 2016, un acontecimiento que marcó un momento crítico para la comarca. Desde ese cierre, se ha trabajado para evitar que la vasta área industrial quedara desierta. Con el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de 2021, se están avanzando en la implantación de un proyecto empresarial centrado en la economía circular en el espacio de Kaminpe de Urretxu, que se espera que esté en funcionamiento en 2026 con una planta pionera en Europa para la valorización de residuos industriales y de construcción.
Los esfuerzos realizados en los últimos años han permitido recuperar y activar más de 73.500 metros cuadrados de suelo industrial degradado, lo que representa una transformación significativa tanto a nivel urbano como económico. Según las estimaciones, estos proyectos han generado más de 250 empleos directos en la última década.
Luqui y Zubillaga enfatizaron que los logros no son fruto de la casualidad. «Recuperar suelos industriales degradados requiere visión política, planificación a largo plazo y una gestión constante», señalaron, haciendo hincapié en el compromiso del gobierno municipal para convertir los desafíos del pasado en oportunidades para el desarrollo económico presente y futuro.































































































